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Principales Logros del Proyecto PRECOP - FASE I |
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2003
Pérdidas promedio durante la cosecha
135 kg/ha |
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2006
Pérdidas promedio durante la cosecha
115 kg/ha (-15 %) |
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2006
Pérdidas promedio durante la cosecha
115 kg/ha (-15 %)
Aumento de saldo exportable por
reducción de pérdidas 25,2 millones de
dólares |
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Valor
de las pérdidas actuales 2007 = 144,6
millones de dólares |
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Meta
de reducción próximos 3 años (2010) =
20% |
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Valorización
de la recuperación de pérdidas
propuesta 28,9 millones de dólares |
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Argentina en los últimos 17 años evolucionó en su producción de granos de 37
a 94 millones de toneladas de grano por año. El cultivo del trigo con el 17,5 %
del área sembrable, junto al de la soja y al de maíz, forma parte de la
secuencia de cultivos preponderante en el nuevo esquema productivo de la zona
pampeana argentina, basado en una agricultura intensiva, con sistema de siembra
directa (SD) continua, donde los cultivos gramíneas (Maíz, Trigo, Sorgo), son
los que más capturan carbono y aportan además raíces estructurantes lo cual
mejora sustancialmente la condición edáfica del suelo y su productividad.
El INTA PRECOP (Eficiencia de cosecha y postcosecha de
cereales y oleaginosas), en su inicio (Diciembre del 2003), tomo como referencia
valores de pérdidas promedio de cosecha de Trigo (135 kg/ha), que multiplicado
por el área de siembra (6,3 M de ha) y el valor de la tonelada en ese momento,
indicaban una valorización económica del orden de 108 millones de dólares;
poniendo como objetivo reducir esas pérdidas durante la cosecha en un 20% en 4
años, incrementando el valor exportable en 21,7 millones de dólares.
Luego de 4 años de trabajo y según las evaluaciones
realizadas por el proyecto del INTA, indican que las pérdidas promedio durante
la cosecha de Trigo, se redujeron en un 15%, ubicándose al 2006 en 115 kg/ha
que multiplicado por el área actual de 5,4 millones de hectáreas y por el
valor de la tonelada, el cual se incremento significativamente, arrojan una
valorización económica de las pérdidas del orden de 144,6 millones de
dólares, con un aumento del saldo exportable por reducción de pérdidas
durante la cosecha de Trigo del orden de 25,2 millones de dólares, o sea que si
bien se logro plenamente el objetivo propuesto de reducir el 20% las pérdidas,
el 15% logrado permitió en el actual contexto de precios, sobrepasar el valor
económico perseguido por el proyecto PRECOP (tarea cumplida en Trigo).
Ahora bien, todavía se pierden en promedio 115 kg/ha
durante la cosecha y la nueva tecnología desarrollada y evaluada nos indica que
se puede trabajar con muy buena capacidad de trabajo con valores de pérdidas
por cosechadora, del orden de 50 kg/ha, esta realidad posiciona a los técnicos
del INTA a seguir trabajando en la tarea de concientización y capacitación
sobre todo en aquella relacionada al correcto equipamiento, mantenimiento y
regulación de los equipos de cosecha, también incentivar a seguir difundiendo
y enseñando todo aquello relacionado con las evaluaciones de pérdidas
(metodología de los cuatro aros del PRECOP). Lo real es que las pérdidas
durante la cosecha de Trigo al 2006, estan en 115 kg/ha y que la tecnología
disponible permite trabajar con valores del orden de los 50 kg/ha (total); la
tarea del PRECOP fase II, será sin duda bajar en los próximos cuatro años
esos valores en un 20%, es decir alcanzar valores de pérdidas totales en el
promedio nacional en el 2010 de 92 kg/ha, alcanzar ese objetivo significaría a
valores actuales, aumentar el saldo exportable de trigo en 28,9 millones de
dólares/año, cifra muy motivadora para invertir tiempo, presupuesto y recursos
humanos.
Mercado de
cosechadoras
La evolución del mercado de cosechadoras de los últimos 4
años (2003/2004/2005/2006) refleja una venta anual promedio de 2.261
cosechadoras / año, versus las 651 cosechadoras/año vendidas en promedio en
los 4 años anteriores de plena crisis (1999/2000/2001/2002), esto representa un
incremento de venta del 248 %, cifra que recompuso el parque en cantidad y
calidad; hoy el parque de cosechadoras al 2006, presenta un envejecimiento
promedio de 8,57 años, versus los 11,50 años de envejecimiento del año 2002.
El parque de cosechadoras se rejuveneció en 4 años un 25%. Por otra parte, hoy
existen una mayor cantidad de cosechadoras disponibles, o sea, una oferta capaz
de satisfacer una demanda exigente en tiempo y forma. Todo ello contribuye a
reducir las pérdidas de cosecha, dado que hoy las cosechadoras esperan que
madure el cultivo, en cambio, 4 años atrás, la realidad era que los cultivos
maduros esperaban a las cosechadoras, y una vez dentro del lote se cosechaba
como se podía, lo que quedaba. Argentina evolucionó en reducción de pérdidas
en cantidad y calidad, pero aún queda mucho que mejorar en inversión,
capacitación y concientización a nivel de productor y contratista.
Figura 1. Evolución del mercado de
cosechadoras en Argentina.
Fue evidente que la cosecha de más de 94 millones de
toneladas de la campaña 2006/2007 fue recolectada con mayor rapidez que en los
años anteriores, ingresando la cosechadora a tiempo, con un cultivo de madurez
apropiada, un grano con poco deterioro climático y escasas pérdidas de
precosecha. Todo esto produjo un importante aporte para el logro de la tan
anhelada eficiencia de cosecha que pretende el Proyecto PRECOP del INTA. En 4
años de trabajo del PRECOP las pérdidas disminuyeron en un 35% en Maíz, en un
15% en Soja, un 20% en Sorgo, un 15% en Girasol y un 20% en Trigo, tambien se
disminuyeron las pérdidas cuantitativas en Arroz, poroto y Maní y en los ocho
cultivos en los cuales trabajo el proyecto se mejoró la calidad del grano que
entrega la cosechadora de manera significativa, esto implica un aumento de saldo
exportable del orden de los 236 millones de dólares/año, solo por mejora de la
eficiencia de cosecha, a ello se le deben añadir las mejorar de la eficiencia
de postcosecha, calculadas en 205 M/U$S.
Aún falta un buen número de cosechadoras en Argentina,
para permitir bajar la velocidad promedio de avance de las cosechadoras dentro
del lote, lo que evidentemente redundaría en una drástica reducción de las
pérdidas ocasionadas por la cosechadora (cabezal y cola), mejorando la calidad
del grano al reducir el régimen del cilindro de trilla, y por ende, el daño
mecánico; por otro lado, con un menor índice de alimentación el sistema de
separación y fundamentalmente el de limpieza, posibilita culminar con granos
más limpios y sin impurezas en la tolva de la cosechadora, lo que predispone a
un mejor almacenamiento y calidad de los mismos en el proceso de
industrialización.
Cuando por falta de cosechadoras se retraza el inicio de la
cosecha, generalmente suceden varias cosas: alto deterioro del grano en planta
con pérdida importante de la calidad, altas pérdidas naturales o de
precosecha, alta susceptibilidad del cultivo a las pérdidas por cabezal de la
cosechadora, elevado régimen de giro del cilindro de trilla que ocasiona daños
mecánicos al grano, desesperación por parte del productor por agilizar la
cosecha y falta de control, apuro del contratista, alta velocidad de cosecha y
altas pérdidas por cosechadora. En Argentina estas causas provocan una pérdida
durante la cosecha aproximadamente de 1.291 millones de dólares por año en los
ocho cultivos en los cuales trabajo el PRECOP (Soja, Maíz, Trigo, Sorgo,
Girasol, Arroz, Maní y Poroto). Solucionando los problemas de oferta en este
rubro, las pérdidas pueden reducirse en los próximos 3 años en otro 20%,
recuperando 258 millones de dólares por año para Argentina, solo en la cosecha
de los ocho principales cultivos de granos en Argentina. Parte del esfuerzo y
capital invertido desde la siembra puede perderse en horas por un ineficiente
manejo durante la cosecha y postcosecha de cereales y oleaginosas.
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