El saldo negativo de la balanza comercial de
Maquinaria Agrícola y Agropartes de Argentina en el 2011 fue de: 630
– 260 = 370 M/U$S
El sector de la maquinaria agrícola y
agropartes de Argentina creció y mucho en los últimos 10 años y
el crecimiento fue cuantitativo y cualitativo, aportó nuevos
diseños, modelos y mucha inversión en tecnología de procesos
productivos. En cuanto al producto lo que más creció es en el
desarrollo de empresas de equipos electrónicos de automatismo y
controles de comunicación y navegación satelital, equipos para
Agricultura de Precisión e inteligencia mecánica y electrónica
mediante software específicos. En cuanto a procesos se mejoraron
mucho los procesos de pintura, mecanización de piezas y
componentes, corte y plegado de chapa, láser y máquinas de
mecanización Control Numérico, en soldadura es común utilizar
robots y también se mejoró mucho la planificación de procesos,
los controles de calidad y la aplicación de las normas que lo
rigen. Mucha e inteligente inversión en los procesos de
fabricación, lo cual paulatinamente nos coloca en mejor posición
frente a la competitividad sistémica.
Perspectivas futuras del parque de
maquinaria respecto al tamaño, la tecnología que
van incorporando y su capacidad de trabajo.
La Maquinaria Agrícola Argentina seguirá
creciendo en tecnología y tamaño a un ritmo paralelo a los mejores
y más desarrollados países del mundo.
Como ya se mencionó, el mercado interno se
reactivará en el 2013, las exportaciones crecerán por parte de la
industria nacional y por otra parte de las multinacionales de
reciente radicación en el país, las importaciones se mantendrán
en sus valores de 600 M/U$S, decrecerán los productos terminados y
crecerán las agropartes que serán ensambladas en el país. Se
avisora un buen futuro para el sector en el 2013 y 2014.
TENDENCIAS TECNOLÓGICAS
Es evidente que las cosechadoras ya pasaron la
barrera de los 10.000 litros de capacidad de tolva, de 12 metros de
cabezal sojero/Draper, de 22 hileras de maíz en cabezal, de 400 CV
en el motor y con rodados de carcasa radial más anchos y altos en
sus neumáticos individuales y más altos o sea de mayor diámetro
en neumáticos duales.
El neumático dual permitirá trasladar
máquinas cosechadoras sobre camiones al quitar una de ellas y para
máquinas grupos 9, 10 y 11 se prevé un leve crecimiento de la
banda de caucho tipo CAT y otras.
Es evidente que los acoplados tolva tendrán que
tener idéntico crecimiento en su capacidad y en el diámetro, el
ancho y en la carcasa radial de sus neumáticos.
En tractores también se crecerá en
transmisiones 4x4 asistido hasta 250 CV y de mayor potencia ya
articulados, todos con buena asistencia hidráulica y equipamiento
con neumáticos radiales en su sistema de rodamiento, tracción y
contacto con el suelo.
La capacidad de trabajo de las sembradoras
crecerá por velocidad de siembra, autonomía (tanque único air
dril en grano fino y grueso), distribuidores neumáticos de semilla
para maíz y girasol, asistencia hidráulica/neumática para
presionar los cuerpos de siembra buscando mejorar la uniformidad de
profundidad de semilla; neumáticos radiales de alta flotación y
resistentes a las cañas de maíz y palos de soja entre otras cosas,
siendo la fertilización líquida con nutrientes arrancadores los
que incorporen las sembradoras en un futuro.
En pulverizadoras el mercado interno seguirá
demandando el 90% de las máquinas autopropulsadas de 28 a 36 metros
de ancho de barral con auto nivelación, tanque de más de 3.000
litros y suspensión neumática, seguramente con transmisión
hidrostática en un alto porcentaje, motor delantero en la gran
mayoría de las máquinas del futuro o bien otra disposición de
motor que permita ubicar el tanque en el centro de gravedad de la
máquina logrando estabilidad permanente, motores de potencia mayor
de 150 CV. Aparecerán nuevos materiales como fibra de carbono y
aluminio en los barrales y nuevos sistemas de boquillas para
diferentes necesidades de aplicación. Se generalizará el uso de la
pulverizadora como aplicadora de fertilizante líquido, ya no solo
nitrógeno, sino también fósforo y otros nutrientes como por
ejemplo azufre.
En todos los casos de pulverizadoras
autopropulsadas se requerirá neumáticos radiales de gran
diámetro, más de 42 pulgadas en su gran mayoría.
Crecerá la demanda de equipos forrajeros para
obtener henos de calidad, como ser segadoras de discos con
acondicionador, rastrillos por TDP (toma de potencia),
rotoenfardadoras con y sin cortadoras de fibra y enfardadoras
gigantes, equipos de manejo mecánico de fardos, etc.
También crecerá la demanda de picadoras con
sistemas eficientes de quebrado de grano de maíz y sorgo, acoplados
forrajeros compactadores, embolsadoras de silo de 10 y 12 pies de
diámetro, embolsadoras de grano húmedo con quebrador de 6 y 9
pies, acoplados mixer para tambos con tratamiento de fibra y para
feed lot con alta eficiencia de mezclado; y como los sistemas de
producción de leche y de carne van definitivamente al encierre de
los animales (estabulados), aparecerá la necesidad de las máquinas
de manejo de los efluentes sólidos y líquidos (estiércol y
orina), estercoleras de sólido y líquido de buena uniformidad de
aplicación del fertilizante orgánico y en algunos casos con
dosificación variable por ambiente.
Crecerán las fertilizadoras de sólido al voleo
autopropulsadas para aplicar fósforo y enmiendas correctivas de PH
del suelo.
En las zonas donde exista agua para riego en
cantidad y calidad y sea el riego por aspersión tipo pivot o avance
frontal la máquina de riego, los efluentes animales y el
fertilizante orgánico serán aplicados con la máquina de riego con
picos especiales.
En todas las máquinas se podrá observar el
tema de avance del sistema de autoguía satelital en tractores,
cosechadoras y pulverizadoras y también en otros equipos
autopropulsados. En cosechadoras el tema de monitores de rendimiento
con GPS y mapeo de rendimiento vendrá con nuevos y más amigables
software. En siembra y pulverización el autoguía y el equipamiento
de dosificación variable de semilla y fertilizante líquido y
sólido en siembra; en pulverizadoras el equipo de dosificación
variable de fertilizante y agroquímico, las fertilizadoras de
sólido también tendrán autoguía y sistema de dosificación
variable VRT. Aparecerán los tractores, cosechadoras, sembradoras,
pulverizadora con sistemas de trabajo sin conductor, 2 ó 3 volantes
en el lote y un solo operario, casi como un centro mecanizado en la
industria, una máquina programable con asistencia de un operario
calificado en este caso observando en el lote.
Seguramente veremos generalizado en el futuro
cercano lo que hoy es novedad, la transmisión de datos por señal
de celular (GPRS) a una web, o sea que las máquinas y sus monitores
están conectados a una web para observar en tiempo real el trabajo
en el campo para alertar y controlar. También las máquinas
enviarán señal de alarma por celular, como por ejemplo un mensaje
que indique que la máquina está trabajando fuera de norma.
Aparecerán los NIRS para evaluar calidad de grano en cosechadoras,
esto permitirá segregar calidad a nivel de lote.
También las máquinas agrícolas con asistencia
de automatismo y grabación de registro de operaciones serán
estratégicas en los procesos de trazabilidad y certificación de
procesos productivos al agregar valor en origen a la producción y
luego acceder a mercados internacionales con alimentos de consumo
humano directo que requieren certificación de procesos y productos.
Información precisa y capacitación al
propietario y usuario de las máquinas.
Está claro que el productor argentino genuino
tiene buenos conocimientos sobre cómo regular y calibrar una
cosechadora, sembradora, fertilizadora y pulverizadora, pero el
productor genuino hoy solo actúa en el 35% en la cosecha, 30% en la
pulverización y en un 40% en la siembra, en el resto del área
está presente prestador de servicio (contratista) y generalmente
tiene buenos conocimientos sobre el manejo correcto de las
máquinas, pero muchas veces no es ayudado para un eficiente trabajo
por el sistema de contrato que realiza con el dueño de la semilla,
el fertilizante, el agroquímico o el dueño del lote a cosechar,
dado que recibe un valor por hectárea trabajada independientemente
de la calidad evaluada del trabajo, Frente a esta realidad el
contratista está obligado económicamente a realizar el trabajo con
alta velocidad, o sea rápido, apurado, por lo tanto el productor
que contrata el servicio debería tener en cuenta la tecnología
ofrecida, pero también la calidad del trabajo que realiza, este
cambio de condición de contrato es una evolución que Argentina
debe adoptar en el corto plazo dado que con el cambio todos ganan.
La realidad indica que la maquinaria agrícola
inteligente (automatismo de regulación e interpretación de
prescripciones) siempre será conveniente frente a aquella de
regulación manual y que dependan del hombre motivado en algunos
casos económicamente por las reglas de juego de un contrato que no
beneficia a nadie. Para ser más ejemplificador contratar la
confección de rollos por el número de rollos por hectárea
realizado y pretender que los rollos sean compactados, de buen
diámetro y con la humedad justa. Está claro que contratando rollo
por hectárea eso será imposible lograrlo.
Argentina dispone hoy de fabricantes locales de
neumáticos de carcasa radial y un país desarrollado
agropecuariamente debe utilizar neumáticos de carcasa radial para
disminuir el impacto de la presión sobre el suelo por el cual
transitan las máquinas por el campo, pero para un país como
Argentina donde 27/28 M/ha se siembran sin labranza y donde la cama
de siembra la constituye el rastrojo del cultivo anterior, la
reducción de la huella y compactación resulta un factor de manejo
de importancia económica.
Existen neumáticos radiales que toleran la
carga con mucha menos presión que las convencionales y eso
representa menos huella, menos densificación superficial del suelo
y esto en mejor eficiencia de siembra en el próximo cultivo en
siembra directa y mucho dinero, y es allí es cuando esta
tecnología aplicada en cosechadoras, tolvas, picadoras, carros de
picadoras, tractores, pulverizadoras, fertilizadoras ofrecen buena
prestación y rentabilidad de la inversión.
Cuando la exigencia de los neumáticos es
traccionar también la utilización de neumáticos radiales ayuda en
eficiencia tractiva para los tractores y reducción de consumo de
combustible por hectárea.
Otro factor es el confort de marcha y la
integridad física del operador y también en la velocidad máxima
dentro de los márgenes de seguridad, en todas esas situaciones los
neumáticos radiales constituyen una buena aplicación de la
tecnología disponible e inclusive a lograr un mayor rendimiento de
los cultivos y de la máquina en el campo con reducción de costos
operativos.
Necesidades del productor o contratista en
función de su actividad y de la nueva maquinaria que van
incorporando.
El contratista y productor de máquinas propias
fue, es y será un demandante de la última y mejor tecnología en
máquinas agrícolas, el contratista que no disponga de la mejor
tecnología quedará en desventaja competitiva y eso es el inicio de
un gran problema. Dentro de la actualización permanente es evidente
que hay factores operativos, de productividad, de costo beneficio
que se deben analizar, pero para un prestador de servicios
satisfacer la demanda de los productores siguiendo las tendencias de
las máquinas será siempre prioridad uno. Como ejemplo hoy se exige
un crecimiento en el diámetro y ancho de los neumáticos agrícolas
tanto para sembradoras, cosechadoras y tractores y que las carcasas
sean más planas en su impronta con el suelo y más flexibles para
tolerar mayores cargas con menos presiones. El diseño de las bandas
de rodamientos dependerá de los equipos pero el suelo, debe recibir
la menor agresión respecto a la huella generada superficialmente y
subsuperficial donde incide la carga total aplicada al suelo.
Para pulverizadoras la futura demanda serán de
neumáticos agrícolas de 42-46-48 pulgadas de diámetro y para
cosechadoras se seguirán creciendo en diámetro principalmente para
las duales delanteras.
En tolvas, los neumáticos radiales de alta
flotación (mayor ancho y alto) serán también una exigencia
tecnológica. En cosechadoras y tolvas el sistema de rodamiento de
banda de caucho tipo CAT tendrá un nicho de mercado asegurado.
El neumático agrícola es el vínculo de
contacto de toda máquina con el suelo agrícola y el suelo es el
mayor capital de los procesos productivos agropecuarios a nivel
global.
Cuidar el suelo y su productividad significa
apostar al futuro con inteligencia.
Resumen: El mejor neumático agrícola será
siempre aquel que soporte la carga con menor presión de inflado y
su banda de rodamiento tenga un contacto suave y amigable con la
superficie, más si el sistema aplicado es en Siembra Directa.
El ancho máximo permitido para el transporte de
máquinas agrícolas en rutas nacionales y provinciales será un
factor decisivo en la compra de las futuras máquinas y equipos.
Importancia
del servicio posventa, la visita al lugar de trabajo,
el asesoramiento, etc.
El servicio posventa es importante y también el
asesoramiento para que las personas adquieran el equipo correcto
para su real necesidad y cuando compre un tractor, cosechadora,
tolva, pulverizadora reciba previamente la mejor información porque
una vez adquirido el equipo, luego es costoso, engorroso y a veces
imposible corregir la mala elección. Configurar la máquina a la
necesidad específica de cada sistema productivo, cultivo,
idiosincrasia de los usuarios y tipo de suelo y clima es muy
necesario, por eso las charlas técnicas de capacitación son muy
útiles, la visita al lugar de trabajo es estratégica para que el
cliente pueda recibir información y capacitación sobre el correcto
uso de la maquinaria y su mantenimiento preventivo (combustible,
lubricantes, exigencias puntuales), presión de neumáticos,
velocidad de trabajo, carga, deterioro climático, regulación,
mantenimiento periódico, entre otros factores.
La maquinaria agrícola argentina exporta entre
260 y 300 M/U$S/año en máquinas, agropartes y repuestos con
destino a 30 países de varios continentes, la máquina agrícola
argentina siempre estuvo y estará acompañada por el valor agregado
del Know how de un sistema productivo de cultivos y pasturas
amigable con el recurso suelo y el ambiente.
Argentina lidera a nivel de Latinoamérica el
desarrollo del sistema de siembra sin labranza y con cobertura de
residuos, o sea la Siembra Directa. Lidera también el manejo de los
cultivos y los insumos por ambiente con la fabricación y adopción
de máquinas inteligentes para la Agricultura de Precisión y
también lidera a nivel global el desarrollo del almacenaje de
granos y forrajes en bolsas plásticas impermeables exportando
bolsas a 50 países.
Argentina cuenta con una institución pública
como es el INTA única en Latinoamérica que articula investigación
con extensión y que a su vez posee un vínculo directo con las
cámaras del sector (CAFMA, CIDETER, AFAMAC, MAGRIBA, entre otras),
para asistir con la mejor información al sector y a los potenciales
compradores de las máquinas argentinas. Adquirir una máquina
argentina significa incorporar el valor agregado del conocimiento de
cómo lograr alta eficiencia productiva de cultivos y pasturas, que
en definitiva es donde se expresa el resultado del trabajo de una
máquina agrícola.