En dos o tres años, la provincia de Córdoba se
convertirá en el principal productor de etanol del país. Según
las previsiones que presentó ayer el director ejecutivo de la
Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio
Molina –durante un ciclo de conferencias organizado por la
Fundación Osde– los grandes proyectos productivos en el centro
del país "no llegaron de la mano del biodiésel, sino del
etanol", con la transformación del maíz y del sorgo
granífero de bajo tanino.
"En dos años, a más tardar, estaremos con
una capacidad de cerca de 400 mil metros cúbicos de producción de
etanol por año", sostuvo Molina, invitado a compartir un panel
sobre "agro sustentable y biocombustibles" con Eduardo
Cosenzo, coordinador del programa de Buenas Prácticas Agrícolas
del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
La Cámara Argentina de Biocombustibles nuclea a
grandes productores de biodiésel y etanol. Molina representa a la
Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, un grupo que
trabaja en aspectos técnicos de la actividad. A su vez, el Centro
Azucarero Argentino representa a los ingenios productores de etanol
ubicados en el NOA. También hay otras entidades regionales, como
las que nuclean en Córdoba a los extrusadores de soja y a
productores de biocombustibles.
En Córdoba comenzaron a tomar forma varios
proyectos para producir etanol de maíz (utilizado en el corte de
naftas). En el sur, sobre el eje La Carlota-Río Cuarto, habrá tres
destilerías: Pro-Maíz, perteneciente a Aceitera General Deheza y
Bunge; Bio 4, integrado por productores riocuartenses, a quienes se
sumó Porta, y Agroctanos, que inicialmente se iba a instalar en
Corrientes y recaló en La Carlota. Luego se suma el de la
Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) en Villa María (para
125 mil metros cúbicos), y el de la firma Porta Hermanos en esta
capital.
La industrialización de maíz para etanol a
escala regional o en origen permitirá derivar subproductos a la
producción de carnes. Córdoba es la principal provincia maicera,
con 7,9 millones de toneladas en la pasada campaña. Con 3,2
toneladas de maíz o 3,5 toneladas de sorgo, se pueden elaborar
1.260 litros de etanol. De ese proceso, queda una cantidad similar
de granos destilados que se utilizan para la alimentación animal.
También se puede aprovechar el dióxido de carbono como mercado
alternativo.
Molina calculó que si se cumpliera un año
entero de corte local de gasoil por biodiésel al siete por ciento
(materia prima aceite de soja), el consumo en el país estaría
arriba de un millón de toneladas, alrededor de 1.130.000 metros
cúbicos, contra un consumo total de 15-16 millones (incluida la
parte utilizada en generación eléctrica). Este año la
importación de gasoil puede llegar a alrededor de cuatro millones
de metros cúbicos.