Los datos sobre la evolución
del comercio exterior muestran superávit en la venta de carnes,
pescados, aceites y granos. Pero existe un fuerte déficit por la
importación de insumos industriales, computadoras, máquinas,
autopiezas y textiles.
Fuente: Clarín Rural - 30/08/2011. Por: Ismael Bermúdez
http://www.ieco.clarin.com/economia/Argentina-reafirma-perfil-exportador-alimentos_0_545345529.html
 |
|
BALANZA
DE COMERCIO EXTERIOR. PRINCIPALES RUBROS
CON SALDO COMERCIAL POSITIVO. |
Cada vez más, y al calor de los altos precios internacionales, la
radiografía del comercio exterior muestra a la Argentina con un
robusto superávit en productos primarios y alimentos. Pero con un
fuerte déficit en las manufacturas industriales, incluidos bienes
de consumo como computadoras, celulares, acondicionadores de aire y
también juguetes y hasta paraguas.
Esta ecuación reintroduce un viejo debate
estructural de la economía argentina, que en el pasado fue
bautizada como "el granero del mundo". Y que luego tomó
nuevos nombres, como el de la "semi-industrialización",
"industrialización desigual" o incompleta. Eso incluye al
propio sector primario -porque todavía el procesamiento doméstico
de la soja, el trigo o el maíz son bajos- y a la industria
automotriz que, si bien tuvo una fuerte expansión, todavía es muy
deficitaria por la dependencia de modelos y autopiezas del exterior.
Según los datos oficiales en la primera mitad
de este año, entre lo que se exportó y lo que se importó, quedó
un superávit de U$S 5.786 millones, un 20% menos que en igual
período del año pasado. Esto pasó porque si bien las
exportaciones aumentaron casi un 25%, las importaciones aumentaron
mucho más, treparon un 38%.
Ese superávit comercial muestra que las ventas
de carne, pescados, semillas, cereales, grasas, aceites y alimentos
dejaron un excedente de U$S 20.000 millones. En cambio, los insumos
y productos textiles, siderúrgicos, autos, autopartes, máquinas y
demás bienes industriales arrojaron un déficit de más de U$S
14.000 millones.
Este desfase comercial se reforzó este año
porque, a pesar del alza de los precios de los commodities y las
restricciones a las compras del exterior, la mayor actividad
económica y la apreciación del peso incentivaron la demanda de
insumos y bienes del exterior.
Así, en los productos y manufacturas
agropecuarias las exportaciones crecieron más que las
importaciones, mientras que en los productos industriales pasó lo
contrario. Más acentuado fue el "rojo" en energía porque
las importaciones crecieron un 107% por la menor oferta doméstica.
A modo de ejemplo, la consultora Economía &
Regiones señala que "las exportaciones del complejo sojero
alcanzaron U$S 17.317 millones durante 2010, lo que representa un
25,4% del total. El producto de mayor valor exportado en el período
fue harinas y pellets de soja, con el 47% del total, seguido por
porotos de soja (29%) y el aceite de soja (24%). El principal
destino de las ventas de porotos fue China, que concentró el 83% de
las exportaciones". Si se suma el complejo maicero, más del
30% de las exportaciones responden a esos dos rubros.
Además, el alza de las ventas al exterior se
debió al incremento de los precios internacionales, mientras las
compras externas aumentaron por mayores cantidades o volúmenes
importados. Si se excluye el factor precio, en el primer semestre
las cantidades exportadas crecieron apenas un 5%, mientras las
adquiridas al exterior un 26%.
Los sectores que son deficitarios y que
importaron mucho más que lo que vendieron al exterior son:
plásticos, juguetes, cuero, madera, muebles, papel, textiles,
calzado, paraguas, cerámica, celulares, computadoras, instrumentos
y equipos médicos, siderurgia, repuestos y bienes de capital.
En material de transporte, en especial los
autos, el déficit se mantuvo en los U$S 1.800 millones.
Este desequilibrio explica las medidas tomadas
por el Gobierno para impulsar que los sectores con déficit externo
tengan que invertir para impulsar un proceso de sustitución de
importaciones. O deban exportar en la misma proporción que lo que
importan. Dicho de otra manera: que lo que se importa se fabrique en
el país y que los importadores se conviertan en exportadores a
través de la fórmula de "uno por uno": por cada dólar
que se lleva la importación ingrese un dólar por exportaciones.
Vender pollos para traer autos
La importadora de autos de la marca japonesa
Subaru formalizó un convenio para exportar alimento para pollos
(maíz partido) a Chile a cambio de poder continuar con las
importaciones de vehículos a la Argentina.
Este mecanismo fue impuesto por la Secretaría
de Comercio que encabeza Guillermo Moreno, como una forma de evitar
una mayor salida de divisas frente a la caída del superávit
comercial. En este caso el plan acordado prevé la exportación de
alimento avícola a Chile y el envío a Japón de piezas para el
equipo oficial Subaru de Rally que se fabricarán en una planta
radicada en la provincia de Córdoba.