Productores de Jesús María incorporan un frigorífico a la
cadena de valor. Faenará 500 cabezas diarias.
La Voz del Interior - 12/08/2011. Por Alejandro Rollán.
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Según
Picat, la producción intensiva de cerdos es un buen negocio
para convertir granos
en carne (LaVoz). |
Desde hace unos años, el maíz se perfila como
un buen negocio agrícola en el norte de Córdoba y para aquellos
que lo convierten en carne, la ecuación es aun más eficiente. Luis
Picat es un precursor de esta estrategia de darle valor en origen al
cereal. Comenzó en 2005 con un engorde de pollos parrilleros, en
Barranca Yaco, al que alimentaba con su propia producción;
continuó en 2006 con la instalación de una granja porcina
intensificada en San José de la Dormida y el inicio de 2012 lo
tendrá como socio, en partes iguales, con Marcelo Malvasio, de un
frigorífico de cerdos en Colonia Caroya, el más moderno de la
provincia. Todo es parte del mismo objetivo: evitar el envío a
puerto del maíz y generar mano de obra a través de su
industrialización.
Razones. "Estar a 500 kilómetros
del puerto representa en el maíz 330 dólares de flete por
hectárea. Hacer una hectárea de maíz tiene el mismo costo que el
transporte. Si a eso le sumamos el costo del alquiler, que implica
otros 330 dólares más y el valor de las retenciones agrícolas,
estamos hablando de más de mil dólares que se pierden",
graficó Picat. A ese ritmo, en cuatro años se recupera la
inversión de cuatro mil dólares que requiere incorporar una madre
en un sistema intensificado de producción porcina.
En San José de la Dormida, Picat tiene el
primer eslabón de la cadena porcina: una granja de producción de
ciclo completo. Comenzó con 250 madres y ya está en 500, con la
mira puesta el llega a mil. Cuando esté en esa cifra,
prácticamente estará convirtiendo en carne toda la producción de
maíz que, desde 2003, hace en campos propios. Para la soja también
tiene proyectos industriales. "La voy a entregar a fasón para
que me den el expeller", comentó.
Conversión y costos. La granja
intensiva muestra buenos números productivos. El ciclo completo
aporta aumentos de peso vivo diarios de 770 gramos y de 900 gramos
en el engorde. "En el sitio uno, que es de gestación y
maternidad, tenemos 90 por ciento de preñez, 11,2 nacidos vivos,
con una mortandad predestete de cuatro por ciento", precisó a
La Voz del Campo . En el sitio dos, el de destete, el lechón sale
con 33 kilos y hay una mortandad de 1,5 por ciento. En la etapa de
engorde, el animal sale terminado a los 164 días con 120 kilos.
A los valores actuales, con un precio de seis
pesos por kilo vivo, el costo de la alimentación representa 2,4
pesos (70 por ciento de maíz, 25 por ciento de soja y el resto
otros nutrientes), lo que sumado a otros gastos hacen un total de
cuatro pesos el kilo.
"Mi precio del maíz es el costo de
indiferencia. Algunas granjas que tienen que salir a comprar el
maíz pueden tener costos mayores, pero también les cierran los
números", explicó el productor.
"Cluster" cordobés. La
decisión de invertir en la construcción del frigorífico Qualitá
SA fue tomada luego de un minucioso estudio de mercado.
"El 80 por ciento de los cerdos de Córdoba
se faena en otras provincias; por una cuestión de flete conviene
hacerlo en un lugar más próximo. Hoy los animales están haciendo
entre 600 y 800 kilómetros, cuando con la planta en funcionamiento
sólo tendrán que hacer como máximo 200 kilómetros",
comparó Picat. Actualmente hay granjas de la región que están
gastando en flete más de 300 mil dólares al año.
El frigorífico, equipado con un ciclo uno y
dos, comenzará a faenar 500 animales diarios. Espera reunir la
producción de las cinco mil madres que habitan las granjas en un
radio de 200 kilómetros.
Para Picat, la producción de cerdos es un
negocio seguro. "Desde 1994, el único año en que se perdió
plata fue 2002 y fue por el cambio de moneda. Es un negocio seguro,
en modelos intensivos", aclara.
La foto actual muestra una disminución de hasta
1,20 peso por kilo vivo respecto del año pasado, en un contexto de
costos crecientes. Sin embargo, el escenario lejos está de ser de
crisis. "Si el año pasado la rentabilidad fue de 30 por
ciento, este año será del 15 por ciento". Los productores
aguardan una mejora del precio hacia fin de año, cuando crece la
demanda.
Además de permitir una
"industrialización" eficiente de los cereales, la
producción intensiva de cerdos genera mano de obra. "Cada 50
madres se necesita una persona. Si logramos ir a un plantel en toda
la provincia de 200 mil madres, estaríamos hablando de cuatro mil
empleos; además de los que generan los frigoríficos",
expresó.
De los casi ocho millones de toneladas de maíz
que produce Córdoba, más del 80 por ciento se va al puerto. Según
el productor, Córdoba puede duplicar su producción de maíz y, con
un plan de inversión de 60 millones de dólares por año, en un
plazo de cuatro años se puede transformar en proteína animal la
mitad del maíz cosechado. "Hay potencialidad, por eso es
indispensable la asociación entre productores", observó.
De la misma forma que Entre Ríos, Buenos Aires
y el sur de Santa Fe han desarrollado el cluster avícola, por la
mente del productor pasa hacer lo mismo en Córdoba con la
producción de cerdos. "Para eso hay que integrarnos",
recomendó Picat.
La idea es llegar con cortes frescos al canal
minorista
Evitar la intermediación: directo del
frigorífico al consumidor.
Ramiro Pereyra/La Voz
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Luis
Picat, en la zona donde se construyen los corrales de la
planta. |
El frigorífico Qualitá SA, que Luis Picat y
Marcelo Malvasio construyen en Colonia Caroya, comenzó a gestarse
en los papeles en 2008, cuando se encargó su proyecto y diseño. La
obra comenzó el año pasado y está previsto que en noviembre se
realice la faena de prueba.
Arrancará en plena producción en 2012. Por
estos días se apura la construcción de 10 corrales de hormigón,
que tendrán una capacidad inicial para 500 animales diarios. En las
instalaciones cubiertas se avanza en la puesta en marcha del
equipamiento de los ciclos uno (faena) y dos (desposte). "Son
2.200 metros cuadrados. Es una planta totalmente mecanizada, que
cuenta con oreo continuo para evitar mermas en la carcaza",
explicó José Luis Bosco, responsable técnico de la obra.
Comenzará a funcionar con una faena con 500 animales diarios y una
proyección de llegar a mil con dos turnos de producción. En una
primera etapa, empleará 70 trabajadores que podrían llegar a ser
130 cuando el establecimiento trabaje "a full". Algunos de
ellos ya conocen el oficio por haber trabajado en el frigorífico
Col Car, la planta del grupo brasileño JBS que el año pasado
cerró sus puertas.
Proveedor de la industria. La idea de
los propietarios es convertirse en proveedores confiables de materia
prima de la industria, en cuanto a continuidad y calidad.
Su negocio se complementa, además, con la venta
de medias reses y de cortes que podrían llegar con marca propia a
bocas minoristas. No incursionarán en la elaboración de embutidos.
"Estamos analizando la posibilidad de franquicias para atender
bocas minoristas. La idea es que el producto llegue al consumidor al
mismo precio que se le paga al productor, más el costo de faena y
de flete", explicó Luis Picat, que participa del consorcio de
productores magro Pormag.
Propuesta comercial
A diferencia de algunos frigoríficos que pagan
el valor del cerdo en pie menos el desbaste, pero que exigen además
rendimiento (83 por ciento) y porcentaje de magro (48 por ciento),
la planta proyecta pagar por los kilos en la salida del
establecimiento. "Hoy, los productores tienen un precio en pie
de referencia para el cerdo, pero se puede negociar un nuevo modelo,
de vender al gancho. Si el productor sabe que su producción es
buena, es una alternativa que le conviene", explicó Picat. Si
bien con la producción de la región la planta estaría abastecida
en un comienzo, la idea es también captar parte de la oferta de
cerdos que hoy van de San Juan a Buenos Aires y del norte del país.
La planta contará con habilitación para el
tránsito federal y también para la exportación a la Unión
Europea.
"En la producción de cerdos hay que
alcanzar la misma integración que tienen los avicultores; permite
que a esta industria no le falten pollos para la faena. Hay que
lograr una sinergia entre la producción y la industria",
sostuvo Picat.
Es necesario lograr que los pequeños
productores de cerdo se incorporen a un modelo similar al español,
con especializaciones en sitio uno (maternidad y destete) y otros en
engorde (ver más información en página 8).
A juicio de Picat, esto permitiría granjas más
intensivas y con más producción.
De pollos a huevos
La unidad de negocios avícola que Luis Picat
tiene en Barranca Yaco cambió de objetivo. Dejó la producción de
pollos parrilleros por la reproducción de huevos para incubar.
La unidad de negocios avícola que Luis Picat
tiene en Barranca Yaco cambió de objetivo. Dejó la producción de
pollos parrilleros por la reproducción de huevos para incubar.
"En el caso del pollo, es el frigorífico el que pone el precio
y eso quita algo de previsibilidad", afirma para justificar el
cambio de nicho.
A partir de un acuerdo con Avex, la empresa
proveerá los huevos para incubación. "Avex ofrece una
integración más confiable, ya que el precio lo fija una fórmula
polinómica en la que intervienen las variaciones de los diferentes
costos", explicó Picat.