 |
|
|
|
Abril 2006
|
|
|
|
Pérdidas en la cosecha de maíz ante
descoordinación de la velocidad de funcionamiento del cabezal
respecto de la velocidad de avance de la cosechadora.
|
 |
Ing. Agr. José Maria Mendez;
Ing. Agr. Rubén Darío Roskopf.
Referentes Proyecto PRECOP - INTA OLIVEROS.
Resumen
Al disminuir o aumentar notoriamente la
velocidad de avance de la cosechadora, se produce la
descoordinación entre la velocidad de funcionamiento del cabezal y
la velocidad de la máquina, haciendo que el patrón de pérdidas en
la cosecha de maíz se vea modificado (Milanesio. 2006). Con
el objetivo de determinar el origen de las pérdidas en la cosecha
de maíz cuando existe descoordinación entre la velocidad del
cabezal y la velocidad de la cosechadora se midieron las pérdidas a
3 velocidades de avance: 3, 5,5 y 8 km/h (manteniendo constante la
velocidad de funcionamiento del cabezal). Los resultados indican que
a la velocidad mas alta aumentan notoriamente las pérdidas por
cola. Respecto del cabezal las pérdidas mayores fueron a 8 km/h, 3
km/h y 5,5 km/h en ese orden.
Palabras Clave
maíz, pérdidas de cosecha, descoordinación
cabezal – cosechadora.
Introducción y justificación
Tener el equipo de trilla regulado para cosechar
eficientemente bajo las distintas condiciones del cultivo y efectuar
mediciones de pérdidas durante la cosecha, son eslabones
fundamentales para disminuir pérdidas en esta etapa. Los kgs. de
maíz perdidos en la cosecha y que quedaron en el rastrojo son
irrecuperables para el productor, para el contratista y para el
país.
El área de cosecha de maíz en la campaña
05/06 en la Argentina fue aproximadamente de 2,47 millones de has,
si en esta superficie se repiten los promedios de pérdidas de 385
kg/ha de la campaña anterior, las pérdidas totales habrán sido de
351.000 tn de maíz, valuados económicamente en 91 millones de
pesos que quedaron en el rastrojo, o el equivalente aproximado a 252
cosechadoras nuevas.
En la cosecha de maíz, en promedio el 72 % de
las pérdidas son de cabezal y el 28 % restante, al sistema de
trilla, separación y limpieza de la máquina (Bragachini et. al
2006)
Cuando estos porcentajes son alterados
aumentando las pérdidas por cola de la cosechadora, la causa
generalmente es por mala regulación del cabezal (excesivo corte de
plantas y aumento del índice de alimentación "no
grano"). También puede contribuir el mal estado del cultivo
por vuelco o quebrado de tallos (Bragachini et. al. 2006).
Durante el periodo de cosecha de maíz, se
produce la maduración simultanea de los grupos cortos de soja (IV o
menos) lo que ocasiona un cuello de botella en la demanda de equipos
de cosecha. Ante esta situación, muchas veces se relega la trilla
de maíz para cosechar la soja, al retomarla, en algunos casos, se
hace a altas velocidades, con menores controles y regulaciones,
principalmente sobre el cabezal (principal fuente de origen de las
pérdidas en maíz), y en otras, por el retraso en el inicio de la
cosecha, el cultivo se encuentra volcado, excesivamente seco y con
espigas muy susceptibles a desprenderse de la caña y caerse
(evaluaciones hechas por Roskopf et. al 2006, en el área de
influencia de la E.E.A. INTA Oliveros, en la campaña de cosecha
2005/06 arrojaron valores promedio de pérdidas de precosecha de 40
kg/ha.). En tal situación, el maquinista en el intento de levantar
todo lo caído (plantas quebradas y/o volcadas) se ve obligado a
disminuir notoriamente la velocidad de avance de la cosechadora. Sin
embargo, al hacer esto, se mantiene constante la velocidad de
funcionamiento del cabezal, produciéndose la descoordinación entre
la velocidad de funcionamiento de este y la velocidad de avance de
la máquina. Todo esto hace que al trabajar a altas o bajas
velocidades, el patrón de pérdidas en la cosecha de maíz se vea
modificado. (Milanesio 2006. com. pers.)
Al momento de la venta, la mayoría de los
cabezales son entregados para trabajar eficientemente en el rango de
velocidad de avance de la cosechadora de 5 a 7,5 km/h (Milanesio 2006.
com. pers.). Si se trabaja a velocidades mayores o menores, es
necesario modificar la combinación de engranajes de manera que
funcione coordinado con la velocidad de la cosechadora.
En máquinas importadas y de alta gama, se
cuenta con la posibilidad de regular la velocidad de funcionamiento
del cabezal; en algunos casos, a través de un variador ubicado
lateralmente en la zona del embocador y en otros a través de una
caja multimarchas de engranajes, en ambos casos, este mecanismo es
operado desde la cabina del maquinista. Sin embargo esta opción,
esta disponible en pocas máquinas y de alto valor económico.
Objetivos
Determinar el origen de las pérdidas en la
cosecha de maíz cuando existe descoordinación entre la velocidad
de funcionamiento del cabezal con la velocidad de avance de la
cosechadora.
Sobre la base de los resultados establecer la
necesidad de contar con un variador de cabezal, mecánico o
inteligente, que forme parte estándar del cabezal o que sea
adaptable a cualquier máquina.
Método de Ensayo
El trabajo se llevó a cabo el día 7 de abril
del 2006, en cercanías de Cañada de Gómez Dpto. Iriondo, Santa
Fe, en el campo perteneciente a un productor de la zona.
El rendimiento promedio fue de 8.000 kg/ha
La máquina sobre la cual se efectuaron las
mediciones fue una New Holland modelo TC 59 año 2004, con las
siguientes características:
-
Motorización: motor Génesis de 220 CV.
-
Cabezal:
Marca "Tecnorural Tr 811"
8 líneas con separación a 70 cm
control de apertura de chapas cubrerolos: mecánico-manual.
Tipo de rolos: desencontrados
-
Sistema de trilla:
Cilindro de barras, largo 1556 mm, diámetro 603 mm.
Cóncavo no forrado de 9 barras
Separador centrífugo "rotary separator"
Velocidad del cilindro de trilla: 22,1 m/seg. (700 RPM.)
-
Sistema de separación y limpieza:
6 sacapajas.
área total de separación: 12,5 m2
triturador de paja: no
desparramador de paja: sí
desparramador de Granza: sí
Para las mediciones de pérdidas de cosecha se
utilizó el método indicado por el INTA – PRECOP, midiendo
primeramente las pérdidas de precosecha y luego por cosechadora,
utilizando 4 aros ciegos de 56 cm de diámetro, arrojados durante el
paso de la máquina; además, luego de su paso se recogieron las
espigas (si las hubiera) caídas a consecuencia del voleo producido
por el cabezal. De esta forma se obtuvo en forma separada las
pérdidas por cabezal (diferenciando entre voladura y desgrane a
consecuencia de los rolos) y de cola (diferenciando entre pérdidas
de separación y limpieza de las originadas a consecuencia de
deficiencias en el sistema de trilla del cilindro y cóncavo).
A los fines de que haya por lo menos una
diferencia de 2,5 km/h entre una velocidad y la siguiente mas
próxima, las determinaciones de pérdidas se realizaron a: 3 km/h,
5,5 km/h y 8 km/h.
Para la evaluación de las pérdidas, se
realizaron tres repeticiones por tratamiento.
Resultados y Discusión
La gráfica nº 1 muestra como evolucionan las
pérdidas (de cabezal, cola y totales) al aumentar la velocidad del
equipo.
En la gráfica anterior se aprecia como aumentan
las pérdidas a medida que aumenta la velocidad de cosecha. A los 3
km/h y a 5,5 km/h las pérdidas totales son menores a la tolerancia
máxima admitida en la cosecha de maíz de hasta 210 kg/ha. A los 8
km/h las pérdidas de 281 kg/ha superan 3 veces las registradas a
los 5,5 km/h y son mayores a las tolerancias establecidas por el
INTA – PRECOP. A esa velocidad, la mayor fuente de origen de estas
pérdidas es por cola, y se deben al alto índice de alimentación
de la cosechadora. Avanzando a 8 km/h en un cultivo de maíz cuyo
rendimiento fue de 8 tn/ha son 35,8 las tn de grano de maíz que
ingresaron a la máquina por hora, produciéndose la saturación del
sistema de separación y limpieza con lo que muchos granos no tiene
posibilidades de colar, (principalmente por el sacapajas) y salen
despedidos por la cola. Giordano menciona que índices de
alimentación mayores a 30 tn/h en cosechadoras con ancho de
cilindro de trilla de 1,5 m de largo, complican la separación del
grano del resto del material.
El menor valor de pérdida por cola fue
registrado a los 3 km/h (16 kg/ha); indudablemente esto se debió a
que el índice de alimentación (cantidad de material grano y no
grano que ingresa a la maquina por hora) fue bajo, aún cuando se
observó el deficiente trabajo del cabezal, debido a que no produjo
una buena separación de la espiga del tallo (espigado) ingresando a
la máquina muchas plantas cortadas a la altura de inserción de la
espiga, pudiendo complicar esto, la separación del grano
En la Tabla nº 1 se muestra el origen de las
pérdidas por cabezal separándolas en desgrane ocasionado por los
rolos de voladura de espigas.
Tabla Nº 2: Pérdidas por cabezal.
|
Pérdidas
por cabezal kg/ha |
|
Tipo |
3
km/h |
5,5
km/h |
8
km/h |
|
Voladura |
12,5 |
0,0 |
4,3 |
|
Desgrane |
37,0 |
37,7 |
83,3 |
|
Total
cab. |
49,5 |
37,7 |
87,6 |
Las pérdidas por cabezal a 3 km/h fueron
mayores que a 5,5 km/h debido fundamentalmente a las mayores
pérdidas por voladura. Esto es a consecuencia de que las cadenas
alzadoras funcionan descoordinadas con respecto a la velocidad de
avance de la máquina, traccionando rapidamente las plantas en
dirección a la maquina, provocando un enérgico movimiento pudiendo
causar que algunas espigas débilmente unidas se desprendan y caigan
fuera de la zona de captación del cabezal.
A 8 km/h las pérdidas por desgrane superó las
registradas a los 3 km/h y 5,5 km/h, pudiendo ser esto debido a la
alta velocidad de avance de la maquina, haciendo que el cabezal
trabaje saturado, pechando las plantas hacia delante, provocando que
las plantas se inclinen y las espigas entren en contacto con la
parte anterior de los rolos espigadores, provocando el desgrane.
Las mayores pérdidas por cabezal registradas a
los 3 km/h y 8 km/h evidenció la necesidad de contar con un
variador de cabezal mecánico o inteligente, que permita adaptar la
velocidad de funcionamiento del cabezal a la velocidad de avance de
la máquina. Particularmente en los casos en los en que el maíz se
encuentre volcado o de alto rendimiento, el cabezal debe acompañar
la velocidad de la máquina, logrando que el espigado se produzca a
la mitad del recorrido de los rolos espigadores. (figura nº 1)
Figura Nº 1: espigado en la parte
media del recorrido de los rolos
Algunas cosechadoras americanas presentan como
equipamiento estándar un sistema de coordinación automática de
manera electrónica/hidráulica, en tiempo real, sin intervención
del operario, logrando una variación +/- 20 % de la velocidad del
cabezal, al variar la velocidad de avance de la cosechadora,
mientras que en otros casos, la velocidad se regula a través de una
polea variadora que requiere la intervención del operario desde la
cabina. Los que no dispongan de dicho equipamiento deberán realizar
los cambios de engranajes de mando cuando la velocidad de avance
supere +/- de 2,5 km/h respecto al engranaje de mando utilizado en
el cabezal (Bragachini et al 2006)
Teniendo en cuenta los niveles de pérdidas
registrados a las distintas velocidades y la capacidad operativa de
este tipo de máquina (ancho de cilindro de trilla de 1,55 m y área
total de separación de 12,5 m2) velocidades próximas a
5,5 km/h (índice de alimentación de 24,6 tn/h.) o levemente
superiores parecen ser las mejores cuando el rendimiento del cultivo
se ubica en tormo a los 8.000 kg/ha.
Conclusiones
-
Para disminuir pérdidas en la cosecha de
maíz, se hace necesario adaptar la velocidad de funcionamiento
del cabezal a la velocidad de avance de la maquina,
particularmente en los casos que por condiciones diversas del
cultivo, se requiera avanzar a muy bajas o altas velocidades.
-
A medida que aumenta la velocidad de
cosecha, también lo hacen las pérdidas por la máquina,
principalmente por cola, debido a la saturación del sistema de
separación.
-
Para mantener el nivel de pérdidas por
debajo de la tolerancia máxima de 210 kg/ha y lograr aceptable
capacidad operativa del equipo de trilla, es necesario adoptar
velocidades de avance próximas a los 5,5 – 6 km/h. (24,6 -
26,8 tn. de grano por hora)
Se agradece la colaboración de los señores
Gustavo Bolatti y Mariano Bolatti quienes colaboraron en la
realización del presente trabajo.
Bibliografía.
-
Bragachini, M; Peiretti, J. 2006.
"Eficiencia de cosecha en el cultivo de maíz"
Actualización Técnica nº 25. 16 p. Bragachini, M; Bonetto, L.
Bongiovanni, R; Herbener. N. 1995. "Maiz: cosecha, secado y
almacenaje" Cuaderno de actualización técnica nº 14. 56
p.
-
Bragachini, M; Peiretti, J. 2005. "Soja
y maíz: Eficiencia de cosecha. Campaña 2004/2005". Hoja
informativa cosecha nº 6. 4 p.
-
Roskopf, R; Mendez, J. 2006. "Cosecha
de maíz: resultado de las evaluaciones de pérdidas en la
campaña 2005/2006 en es sur de la provincia de Santa Fe.
www.cosechaypostcosecha.org. Link: informe de pérdidas.
Autores: Ing. Agr. José
Maria Mendez; Ing. Agr. Rubén Darío Roskopf.
Referentes Proyecto PRECOP - INTA OLIVEROS.
|
 |