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Ings. Agrs.: Mario Bragachini,
Eduardo Martellotto, Axel Von Martín y Andrés Méndez
Coordinadores Técnicos del viaje de INTA Coovaeco a los EE.UU.
2º informe parcial del viaje de capacitación técnica, enviado
desde EEUU.
29 de agosto de 2008
La imagen dorada basada en maíz muestra alguna
erosión.
Todos los que invirtieron en etanol asumieron un
gran riesgo y hoy toda el área maicera esta cubierta de plantas de
etanol (167 plantas de etanol en todo el país).
Esto produjo un cambio muy importante en el
mercado y una preocupación alrededor del etanol que hacen que los
empresarios se pregunten cuánto más va a durar el buen tiempo de
este mercado.
El precio del maíz permanece alto -5,98
dólares/bushel- teniendo buena relación en la rentabilidad de los
productores del etanol.
Los productores ganaderos culpan a los
productores de etanol por elevar la barrera de los precios de
alimentos y el aumento de los precios a los consumidores.
Los que apoyan a la industria del etanol opinan
que la oposición está sobrevalorando el impacto del aumento del
precio de los alimentos e ignoran otros factores que están
dirigiendo el aumento de los precios. El alto precio de los aceites,
el mal tiempo o el clima en las naciones exportadoras, pero
reconocen que el etanol del maíz no se ve como una solución a
largo plazo para lograr una gran independencia de la energía, pero
es una transición a más eficientes biocombustibles que a lo mejor
no son beneficiarios para los productores que están alimentando las
plantas actuales. También reconocen que el explosivo crecimiento
del sector del etanol ha contribuido a incrementar la volatilidad
del mercado de granos y en la producción agrícola en general.
Esta industria despegó al mismo tiempo que el
mundo comenzó a consumir más grano que el que estaba produciendo y
también debido al aumento del precio del petróleo. Como resultado
se ha ajustado la provisión de insumos, altos precios, mercados
impredecibles y hoy el precio de los alimentos está ligado a la
demanda de energía.
El departamento de agricultura de Minnesotta
dice que no está seguro que se mantenga esta rentabilidad y que
sigan habiendo permanentes ganadores.
Para los productores de maíz y otros
productores los altos precios de la energía y la ajustada oferta o
provisión desde fertilizante a semilla, ha sido causado
parcialmente por el boom del etanol, que se ha comenzado a
evidenciar en estos momentos. A los productores se les esta
exigiendo que vengan con dinero en efectivo para pagar los insumos
del próximo año, los acopiadores están complicados con el
financiamiento y como si esto no fuera suficiente, la industria
tiene que tolerar algunos conflictos políticos.
Los ganaderos dicen que quemando más de un
cuarto del maíz que se produce en EEUU se ha contribuido al
crecimiento del hambre fuera del país y disminuido los esfuerzos
conservacionistas del suelo y del medioambiente.
Dos décadas atrás, Minnesotta comenzaba a
subsidiar la producción del etanol producido del cultivo de maíz
para promover el desarrollo de las comunidades rurales y para
cumplir con los estándares generales de aire limpio y para reducir
la dependencia del petróleo importado (EEUU importa el 70% del
petróleo que utiliza). A través de estas medidas el programa fue
un éxito.
Los subsidios nacionales y estatales han
contribuido al record de los ingresos de los productores y han
aportado el 10% del combustible que se utiliza en el estado (18 de
las 167 plantas de etanol que tiene EEUU están ubicadas en
Minnesotta y 4 más están en construcción), haciendo que
Minnesotta sea el 4º estado productor de etanol más grande de
EEUU.
Legislaciones gubernamentales.
La producción de etanol explotó en esta
década, después de que se prohibió el MTBE, un competidor del
etanol basado en petróleo (prohibido por ser contaminante del agua)
También en esa época el congreso mandó a la
legislatura un proyecto de ley que exigía el uso de un mínimo de
etanol en el combustible para reemplazar el petróleo.
Quizás el mayor impulso del gobierno para
fomentar el etanol basado en maíz fue en diciembre cuando la
legislación federal de energía requirió a las empresas americanas
mezclar en toda la gasolina del país 36 mil millones de galones de
biocombustible para el 2022.
La legislación general del 2005 requirió o
exigió la mezcla de etanol y otros biocombustibles con nafta y
exigió el uso para este año de 9.000 millones de galones de
etanol.
Esa ley sobrevivió cuando la EPA (Agencia de
Protección Ambiental), negó un pedido del gobernador de Texas de
reducir a la mitad la obligatoriedad de mezclar la nafta con el
etanol.
La EPA rechazó el argumento del gobernador que
decía que el aumento de la demanda de maíz para biocombustibles ha
duplicado el precio del alimento para la industria del ganado
vacuno.
El gobernador de Texas y otros autores
argumentan que el aumento de la demanda de maíz como
biocombustibles es el responsable del aumento de los costos que
tienen los consumidores para el precio de las carnes y otros
productos alimenticios.
Los precios de los alimentos para los
consumidores han subido a una tasa del 8% anual en los últimos 3
meses, es más del triple del promedio de aumento de las últimas
décadas.
El año pasado el etanol usó un cuarto de la
producción de todo el maíz del país, que es el volumen más
grande de la historia y este año se espera un tercio del uso de la
producción.
Inicialmente el etanol fue visualizado como una
forma de incrementar el precio del maíz y el ingreso del productor,
y así poder reducir los excesos de producción de granos de maíz.
Pero la aplicación de esta legislación coincidió con el rápido
crecimiento de China y de India, lo cual ayudó a empujar los
precios de los aceites vegetales a niveles históricos.
La productividad agropecuaria se frenó a medida
que las naciones redujeron la investigación.
La caída del valor del dólar también llevó a
otras naciones a poder comprar grano americano a precios más bajos,
por lo tanto estas naciones no redujeron la compra de grano a EEUU
como era lo esperado cuando el precio del maíz subió.
El resultado es la más ajustada oferta de grano
a nivel mundial en décadas. Estos altos precios y las crecientes
criticas de la industria del etanol por compensar la oferta y
demanda de grano.
Uno de los más grandes productores de cerdos
del país dice que la ley federal de biocombustibles del 2007 ha
sido un desastre. Mientras los productores de cerdos han visto que
el precio que ellos reciben creció un 20% en el 2007, los precios
del maíz subieron más de un 60% y la harina de soja subió más de
un 70%, por lo tanto la industria del cerdo ha tenido una importante
reducción en las exportaciones y más de la mitad de los costos de
los productores han sido pasados a los consumidores americanos y
predicen mayores aumentos en los próximos meses.
Dicen los productores de cerdo que los
consumidores americanos van a ser totalmente sorprendidos porque los
aumentos podrían ser mas importantes que en los combustibles.
Las estimaciones que hacen los economistas
varían ampliamente sobre el impacto que el etanol puede tener sobre
los precios del maíz y finalmente en los precios de los alimentos.
La fundación de productores (Farm Foundation
Organitation) sin fines de lucro de Illinois, emitió en julio un
reporte de la Universidad de Purdue que concluía que los subsidios
al etanol contribuían directamente con un dólar al costo del
bushel del maíz.
El estudio estima que los altos precios del
petróleo han contribuido en 3 dólares el bushel de maíz (50%)
incluyendo el incremento de la demanda de la producción del etanol.
El precio del etanol es de 2,4 dólares el
galón y el de la gasolina es de 3,05 dólares el galón. Mientras
que el etanol sea más barato que la gasolina va a ser una
alternativa inteligente para mezclar.
La Asociación de Combustibles Renovables dice
que el estudio de la Farm Foundation, prueba que las políticas del
etanol han tenido un mínimo impacto en el precio del maíz y los
alimentos en los supermercados.
Pero uno de los economistas de Purdue que
realizó el estudio describe la situación como más compleja.
Si los subsidios al etanol no hubiesen existido,
la industria del etanol probablemente no hubiera despegado hasta que
el precio del petróleo no superara los 60 dólares el barril, lo
cual ocurrió en el 2005, por lo tanto la producción de hoy no
sería tan grande y la demanda de maíz no sería tan alta.
El mismo economista de Purdue advierte que
cualquier vuelta atrás de la Ley Federal de los Biocombustibles no
produciría una rápida reducción en el precio de los alimentos sin
un importante cambio en los patrones de producción.
Las fábricas de etanol están produciendo más
biocombustible que el requerido por la ley, y se van a mantener
haciendo esto mientras que la diferencia del precio del galón del
etanol en relación al de la gasolina produzca ganancias.
Aún si el Congreso eliminara los actuales 51
centavos/galón como subsidio federal al etanol, el cual será
reducido a 45 centavos al año próximo, el economista de Purdue
estima que va a demorar al menos dos años para que el impacto de
esta reducción aparezca en las góndolas.
Otro economista de IOWA State University, ha
estimado que el precio del maíz bajaría solamente un 13% este
año. Aun si se le quitara el apoyo al etanol y eliminaran las
tarifas de importación, salvo que el precio del petróleo caiga
sustancialmente.
Las condiciones climáticas pueden tener un gran
impacto, sin embargo la industria del etanol podría cantar victoria
con el apoyo de la EPA, pero quedan grandes desafíos todavía.
Proyectos de ley han sido introducidos al
congreso para reducir los subsidios al etanol. El jefe de las
reservas federales el mes pasado sumó su voz a la de aquellos que
apoyan la eliminación a la tarifa sobre la importación del etanol
y los gobiernos extranjeros han amenazado con protestar al comercio
internacional.
Las plantas de etanol han visto disminuido su
margen de ganancia y algunas nuevas instalaciones han puesto un
párate debido al aumento del precio del maíz.
La situación se tornó aguda en julio cuando
las devastadoras inundaciones amenazaron los cultivos impulsando los
precios a un récord de más de 8 dólares por bushel del cultivo de
maíz.
Operaciones demoradas.
La empresa Vera Sur Energy, anunció en junio
pasado que podría demorar la construcción de dos plantas de etanol
(una en Minnesotta y otra en IOWA).
También en junio otra empresa, la Heartland
Etanol, canceló los planes de construir 7 plantas de combustibles
alternativos.
Aunque algunas compañías han demorado las
operaciones, otras han avanzado.
Nuevas plantas han sido recientemente abiertas y
otras están programadas para abrirse en IOWA y Montana, entre otros
estados.
La más reciente planta de biocombustibles
incluyendo una instalación de demostraciones en Montana está
diseñada para utilizar una variedad de fuente de energía no sólo
proveniente de maíz.
Un productor de maíz de Minessotta y poseedor
de acciones de una planta de etanol que abrió el año pasado a una
milla de su campo que también cría cerdos, ve la necesidad de la
producción de etanol, pero también está preocupado por el
calentamiento del sector rural porque podría producirle una gran
pérdida por el aumento de los precios que el mismo colaboró a
crear.
El proveedor de fertilizantes de este productor
le está diciendo que debe fijar precios para los insumos ahora y
este precio debería ser más o menos el doble del precio actual en
dólares por hectárea y pagar por adelantado.
El alquiler de las tierras está subiendo.
Para obtener financiación el productor tiene
que vender a futuro la próxima cosecha, teniendo una gran ganancia
en los precios. "Los insumos están por el techo", no se
conoce como va a ser el precio de la semilla el próximo año.
El precio del alquiler no se conoce y los
productores están moviendo más insumos del que nunca antes hayan
movido, mientras que los márgenes no son mayores porque justamente
el costo de los insumos ha crecido.
Sumado a la incertidumbre, el etanol de maíz no
parece ser la solución a los problemas de energía a largo plazo.
Pero la tecnología que producirá combustible de otras fuentes
(pastura natural "Swith grass") o residuos de producción
animal, o chip de madera, están siendo vistos como fuente
productora de mucha mayor energía, mientras consumen menos agua y
necesitan menos insumos (fertilizantes, petróleo, gas natural
durante su producción).
Otras empresas, están tratando de asegurar que
las actuales plantas tengan un mejor rol en la próxima generación.
También reconocen que el etanol es uno de los factores en el
aumento del costo de los alimentos para la ganadería, pero han sido
injustos cargándole tanto solamente a está industria.
Una sequía de muchos años en Australia por
ejemplo, también ha sido un importante factor en elevar los precios
de los alimentos.
Los productores de cerdo querían que el maíz
estuviera más barato porque esto es el mayor costo en la
producción de cerdos. Pero otros productores de cerdos no tienen
simpatía por los inversores que están en el negocio del etanol y
tienen una gran preocupación que la economía del campo está
entrando en un ciclo explosivo. Si se toman decisiones basadas en
los subsidios federales es una decisión riesgosa que hay que
asumir.
Medidas de apoyo al Etanol.
El apoyo federal a la industria del etanol data
de 1970 cuando EEUU comenzó a buscar alternativas a la importación
de los combustibles. Los principales apoyos son:
1- Créditos impositivos: para hacer
más afrontable el etanol, el gobierno federal otorga 51 centavos
por galón de crédito fiscal por mezclar el etanol al combustible
(el subsidio caerá el año próximo de 51 a 45 centavos).
2- Legislación de uso: desde el 2007
la ley de energía obliga a que se vendan y se utilicen 9 mil
millones de galones de biocombustibles, no todo en el 2008 tiene
que ser etanol de maíz y para el 2022 la cantidad de
obligatoriedad asciende a 36 mil millones de galones.
3- Tarifas: para estar seguros que los
competidores extranjeros no interfieran competitivamente con los
productores de etanol de EEUU o que obtengan los beneficios del
crédito fiscal, el etanol importado está sujeto a un arancel de
54 centavos por galón.
La Asociación de Combustibles Renovables, el
grupo dedicado al etanol apunta a que la industria del petróleo y
otros sectores de otras energías también estén subsidiados.
Datos complementarios.
Aumento de la producción de etanol:
Impulsado por el precio de la nafta y la política
gubernamental, la producción de etanol americano creció
rápidamente en esta década.
En 1999 había 50 plantas y en el 2008 hay 167 plantas de etanol.
Plantas en construcción:
1999 había 5 plantas.
2008 hay en construcción 35 plantas.
Capacidad de producción de etanol en billones
de galones por año:
1999: 1,7 billones de galones por año (1.700 millones de
galones/año)
2008: 9,9 billones de galones por año (9.900 millones de
galones/año)
Estados donde hay plantas de etanol:
1999: 17 estados tenían plantas de etanol
2008: 24 estados tienen plantas de etanol
Autores:
Ings. Agrs.: Mario Bragachini, Eduardo Martellotto, Axel Von Martín
y Andrés Méndez
Coordinadores Técnicos del viaje de INTA Coovaeco a los
EE.UU.
29 de agosto de 2008
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