 |
|
Categoría: Soja
| Calidad |
|
|
|
Simiente de Soja: Nuevos Patrones en Gestión
de Calidad por Tetrazolio
|
|

|
Introducción
El Control de Calidad de la simiente de soja
dispone de ciertas metodologías de laboratorio que nos permiten
alcanzar un importante grado de confiabilidad en la toma de
decisiones comerciales. No obstante, siempre es recomendable llevar
al máximo el nivel de seguridad acerca de la calidad real
del lote. Esto tiene como objetivo poder estimar su comportamiento
una vez que ha sido sembrado en el campo. Debemos recordar que el
lote de producción de semillas no es más que un inmenso
ambiente de germinación donde no podemos controlar con
precisión la gran mayoría de los factores que afectan la
emergencia y el establecimiento inicial de las plántulas de soja.
Entre los métodos empleados durante el proceso de control de
calidad en soja contamos con la Prueba de Primer Conteo
(erróneamente conocida como Energía Germinativa), la Prueba de
Conteo Final (conocida como Poder Germinativo), la Prueba de
Envejecimiento Acelerado y la Prueba Topográfica por Tetrazolio.
Esta última es utilizada fundamentalmente para determinar
Viabilidad. Como tal, este último atributo es de primerísima
importancia y nos revela una serie de aspectos esenciales para
conocer no solamente la calidad del lote particular, sino que
también puede servir de guía para identificar otros fenómenos que
pueden afectar a la semilla de soja.
El empleo de la Prueba Topográfica por
Tetrazolio en soja ha acumulado mucho trabajo experimental en
nuestro país, en Brasil y en EEUU. Sin embargo, las Reglas
Internacionales de Análisis de Semillas editadas por la Asociación
Internacional de Análisis de Semillas (ISTA), no ofrecen detalles
mayores acerca de la realización de esta prueba para la especie
soja (1). Una situación parecida acontece cuando se recurre a la
obligada consulta de los Manuales de Tetrazolio editados tanto por
la asociación mencionada como por la Asociación Oficial de
Analistas de Semillas (AOSA) de Estados Unidos (2, 3). Ello no ha
evitado que investigadores de Tecnología de Semillas de algunos
países dedicaran mayores esfuerzos a la creación de patrones de
viabilidad y de vigor específicos aplicados a semilla de soja (4,
5). Asimismo, el trabajo de algunos de ellos redundó en la
elaboración de planillas de registro especiales que han sido una
guía y continúan hoy aportando una herramienta de gran valor para
el diagnóstico de calidad en semilla de soja (4). La difusión de
su trabajo ha tomado gran eco en Argentina, gracias a la labor
desarrollada inicialmente por el Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA) y seguida luego por algunos laboratorios
privados que comprendieron las ventajas del método ofrecido. Luego
de numerosos años de práctica y difusión de esta técnica
perfeccionada por técnicos de la Empresa Brasilera de Pesquisa
Agropecuaria se considera de gran importancia realizar una
modificación a la misma sobre la base de la experiencia acumulada
en el proceso de investigación aplicada. Es así que el objetivo
del presente trabajo fue el desarrollo de nuevos patrones de
viabilidad y vigor aplicados a la Prueba Topográfica por Tetrazolio
en Soja que permitieran armonizar la confiabilidad, rapidez y
precisión de los resultados con potencialidades personales del
analista, a la vez que fuese de fácil adaptación al trabajo de
rutina de un laboratorio de semillas.
Materiales y Métodos
La definición de niveles de viabilidad y vigor
establecidos en este estudio exigió la conformación de patrones
que posibilitaron la clasificación de cada una de las semillas
analizadas correspondientes a las distintas repeticiones de la
muestra analizada. Los patrones elaborados debieron contemplar
determinados intervalos o niveles dentro de los cuales se podía
encontrar la mayor frecuencia posible de aquellos daños habituales
en semilla de soja. Los daños considerados más frecuentes
estuvieron representados por aquellos de origen mecánico, los
provocados por la chinche y los ocasionados por el ambiente de
producción. Para este último factor de deterioro se incluyó tanto
a los daños con síntomas característicos bien patronizados como
también aquellos otros daños resultantes de un estrés ambiental
severo que guardan ciertas características de aleatoriedad en su
manifestación sobre la semilla de soja (6). Al mismo tiempo se
consideró la ocurrencia de otro tipo de daño denominado
"fracturas" que no se correspondía con aquellos síntomas
claramente reconocidos como debidos a impactos mecánicos. La
producción de anormalidades y/o deformaciones en diferentes
estructuras de la semilla fueron adjudicadas a problemas de origen
genético. Todos los daños mencionados fueron los que se tuvieron
en cuenta para establecer el estado saludable y los distintos grados
de deterioro que poseía la semilla en un sentido creciente desde el
Nivel 1 hasta el Nivel 5. La ocurrencia de semillas duras también
fue registrada aunque no representa en sí misma un daño debido a
ningún factor del ambiente y/o manejo del lote de semillas.
La filosofía de trabajo para elaborar los
patrones y los correspondientes Niveles de Viabilidad tuvo por
objeto hacer simple la clasificación de cada una de las semillas y
a su vez fácil de captar por el analista. La misma se basó en el
concepto de "primera impresión o primera vista" que
surge como consecuencia de la observación de la semilla individual
por parte del operador. Por la práctica de este concepto se pudo
comprobar que a ningún analista de viabilidad escapa, en cuanto a
imagen mental se refiere, saber distinguir a priori (a primera
vista) aquellas semillas de soja que se encontraban en estado
perfectamente saludables (Nivel 1) de aquellas que manifestaban
deterioro completo (Nivel 5). De tal manera que por esta vía se
logró conformar dos grandes niveles de viabilidad, Viables Sin
Defectos y No Viables como sujetos extremos del análisis. Como
segundo paso el analista adquirió el reconocimiento de aquellas
lesiones y/o defectos de la semilla que constituyen un "límite
crítico" al concepto de viabilidad y siempre mediante la
primera impresión las caracterizó como Viables Defectos Severos
(Nivel 4). Una vez que se conformó este otro nivel o categoría,
todo otro defecto hallado fue evaluado en base a características de
tamaño y/o superficie comprometida, profundidad y ubicación sobre
la semilla. Para ello se contempló la división imaginaria de la
semilla en 4 áreas consideradas con importancia creciente desde la
número 1 (extremo distal de cotiledones) hasta la número 4 (área
de unión eje embrionario y cotiledones). Para las áreas 1, 2 y 3
se consideró que la ocurrencia de un daño particular sobre la
topografía de la semilla poseía un efecto equivalente así se
ubicara en posición central o hacia dorsal o frontal de los
cotiledones. Por tal motivo estas 3 áreas fueron denominadas como "áreas
de indiferencia de deterioro". Por otra parte el área 4
fue evaluada como una unidad y por lo tanto los daños presentes
fueron considerados con un peso mayor independientemente de su
localización dentro de la misma. De tal manera que la localización
de los daños en las áreas descriptas, su extensión y profundidad
permitió la evaluación de las semillas y su categorización a
primera vista de acuerdo a la presencia de defectos que podían ser
considerados menores o mayores. Daños menores a simple vista
conformaron la categoría de Viables Defectos Leves (Nivel 2) y los
daños mayores al ojo del operador constituyeron la categoría de
Viables Defectos Moderados (Nivel 3). Estos dos niveles incluyeron
necesariamente a todos los casos individuales y combinaciones no
incluidos en los restantes 3 niveles de viabilidad. Los defectos
hallados en los Niveles 2 y 3 fueron considerados como
"Defectos No Excluyentes", con lo que se quiso significar
la posible ocurrencia de estos daños en forma simultanea en una
misma semilla. En este último caso se tomó la presencia del
"defecto más severo" como el que definía la
categorización de la semilla evaluada en uno u otro nivel. En este
sentido el Nivel 2 correspondiente a semillas Viables Defectos Leves
inicialmente podía poseer defectos menores en las áreas 3 y 4,
mientras que las Viables Defectos Moderados incluyó a semillas con
defectos mayores en las áreas 1, 2 y 3.
Las semillas del Nivel 4, categorizadas como
Viables Defectos Severos, poseían daños habitualmente observados y
que por su gravedad e incidencia sobre la germinación no se los
pudo admitir como combinables. Esto significó que no fue tolerada
su presencia en forma simultánea en una misma semilla y se los
definió como "Defectos Mutuamente Excluyentes". Al mismo
tiempo estos daños implicaron un nivel de deterioro que fue
definido como "Punto o Límite Crítico" en cuanto el
estado general de la semilla ponía en juego el proceso de
germinación y/o la producción de una plántula que pudiese ser
clasificada como Normal.
Las semillas con daños que habitualmente
indican a simple vista un estado de deterioro evidente y avanzado
fueron evaluadas como No Viables e incluidas en el Nivel 5.
La definición de Fracturas significó la
ocurrencia de rajaduras transversales de la radícula que se
hicieron visibles a través del tegumento. Si bien este daño
podría tener un origen ambiental más que mecánico, se decidió
diferenciarlo de ambos y consignarlo separadamente.
Resultados y Conclusiones
Esta forma de operación posibilitó conformar
un análisis completo del lote y determinar el valor de Viabilidad
por Tetrazolio. Por otra parte el método de registro permitió
elaborar "paralelos de clasificación" de tal manera de
poder asimilar los Niveles de Viabilidad a parámetros de nivel en
el atributo de Vigor del lote. Así las semillas clasificadas como
Viables Sin Defectos, Viables Defectos Leves y Viables Defectos
Moderados posibilitaron definir los niveles de Vigor Alto, Medio y
Bajo respectivamente. El registro de las semillas Viables Defectos
Severos pone en evidencia la fragilidad del lote en términos de
germinación al indicarnos un límite crítico de ocurrencia del
proceso. Este límite crítico implicaría la mayor exigencia de las
semillas de este nivel por ambientes óptimos de germinación no
solo en condiciones de laboratorio sino fundamentalmente de campo.
En este último caso podría ocurrir una falla inesperada en la
emergencia y aún del mismo proceso germinativo (5). Semillas con
rajadura, a veces completa de radícula, podrían llegar a sufrir un
proceso de "soldadura y/o injerto" de los tejidos de esta
estructura, por lo que consideramos a dicho daño como un fenómeno
de consecuencias erráticas sobre la germinación y que debería ser
estudiado con mayor profundidad.
El método desarrollado nos ofrece, en el caso
de ser necesario, realizar una identificación visual de los daños
registrados e indicarlos en planillas de trabajo útiles en la
rutina de laboratorio. Creemos que los patrones y niveles de
viabilidad estudiados constituyen una herramienta mejoradora, más
sencilla, fácil de recordar por cualquier analista, descriptiva de
la diversidad embrionaria, flexibles dentro de un entorno de
seguridad y adaptados a la resolución de determinaciones relativas
tanto a la viabilidad como al vigor del lote de semillas de soja.
Fig. 1a - 1b: Patrones de Viabilidad y
Vigor aplicados a la Prueba Topográfica por Tetrazolio en semilla
de soja.
i |
 |
Fig. 2: Planilla de registro de datos del
análisis para una repetición de 50 semillas.
Agradecimientos
A los auxiliares y analistas del Laboratorio
de Semillas de la Estación Experimental Agropecuaria Oliveros y
Laboratorio Central del INASE que contribuyeron a la realización
del ensayo
Bibliografía
-
(1) International Seed
Testing Association. (2003). International Rules for Seed
Testing. P.O. Box 308, 8303 Basserdof, CH - Switzerland.
-
(2) International Seed
Testing Association. (2003). Ista Working Sheets on Tetrazolium
Testing, Vol. II, Agricultural Species. P.O. Box 308, 8303
Basserdof, CH - Switzerland.
-
(3) Association of Official
Seed Analysts. (2000) Tetrazolium Testing Handbook (ed. The
Tetrazolium Subcommittee) Contribution Nº 29 to The Handbook on
Seed Testing. Published by the Association, 1970.
-
(4) Franca Neto, J. de
Barros; Costa, N.P.; Krzyzanowski, F.C. (1998). El test de
tetrazolio en semillas de soja (Ed. Empresa Brasileira de
Pesquisa Agropecuaria, EMBRAPA), Londrina, Pr. Brasil, 72p.
-
(5) Yalich, R.W.; Kulik,
M.M. 1979. Evaluation of Vigor Tests in Soybean Seeds:
Relationship of Standard Germination Test, Seedling Vigor
Classification, Seedling Length, and Tetrazolium Staining to
Field Performance. Crop Science, Vol. 19, March-April.
-
(6) Arango, M.R.; Salinas,
A.R.; Craviotto, R.M.; Ferrari, S.A.; Bisaro, V.; Montero, M.S.
(2004) Description of the environmental damage on soybean seeds
(Glycine max L. Merr.). Seed Science and Technology, Vol. 33,
Nº3.
Autores:
R. M. Craviotto*; M. R. Arango Perearnau
INTA Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Estación
Experimental Oliveros. Ruta Nacional 11 KM 353. Oliveros. Tel
(03476)498010.
Mail: rcraviotto@arnet.com.ar
* , marango@correo.inta.gov.ar
|
 |