|
Las plantas de acopio son uno de los lugares más
peligrosos para el trabajador rural y el único remedio para el peligro
es la prevención. Es claro entonces que ambos procesos están
relacionados, por lo que para realizar una prevención eficiente se debe
identificar y conocer con precisión donde y cuando se pueden originar
los peligros.
El otro factor a cuantificar es el riesgo, es decir
establecer las posibilidades de que se den situaciones de peligro con
ocurrencia de sucesos indeseados.
Por último es conveniente aclarar que
frecuentemente se toman como sinónimos los términos accidente y daño.
El primero se refiere al acontecimiento de una situación indeseada que
interrumpe un determinado proceso que puede o no provocar daños, que a
su vez pueden ser personales, materiales, ecológicos, etc., lo que
siempre producen es aumento de costos. En el presente artículo se
trataran algunas de las situaciones más frecuentes que pueden producir
daños.
Una de las formas más sencillas para analizar esta
situación es sectorizar la planta por potenciales fuentes de peligro,
desde este punto de vista podemos diferenciar:
Todas las plantas utilizan energía eléctrica,
siendo esta su principal fuente energética, junto al combustible
utilizado por las secadoras.
Es muy frecuente la utilización de prolongadores
de líneas por un mal diseño de la instalación fija, en los mismos
se producen roturas por roces exponiendo los cables con
electrocuciones de personal. Los tableros sin mantenimiento, las
contactores en mal estado, la falta de elementos de seguridad como
térmicas, disyuntores y fusibles de línea son todos elementos
potencialmente productores de incendios y accidentes personales. Se
debe recordar que las tensiones utilizadas (trifásicas) y los
consumos son muy elevados, todas las instalaciones deben ser
realizadas y mantenidas por personal idóneo y calificado.
Todos los elementos móviles producen rozamiento y
por lo tanto calor, cuando el mismo es excesivo por falta de
lubricación, rodamientos engranados, bujes gastados, etc. pueden
llegar a temperaturas compatibles con la ignición de elementos
cercanos y en general en una planta abundan: correas de goma, restos
vegetales, etc son todos elementos posibles de incendiarse.
Por otro lado la falta de elementos de protección
en las piezas móviles, ya sea porque nunca los tuvieron o porque
fueron retirados en anteriores reparaciones son "trampas"
para los operarios que producirán daños en miembros con
consecuencias en general graves o gravísimas.
Las escaleras de silos, norias, etc deben contar
con jaula de seguridad, generalmente son en alturas muy considerables,
a 90º y armadas con elementos fáciles de deslizarse.
Las secadoras son las máquinas donde se producen
la mayoría de los incendios en las plantas debido a que es aquí
donde se juntan las tres bases para que se produzca cualquier
incendio: oxigeno, combustible (grano y material extraño) y
temperatura. Los motivos que hacen que este triangulo se conjugue para
terminar en incendio pueden ser varios, grano con exceso de material
extraño susceptible de incendiarse (falta de prelimpieza), quemadores
mal regulados, válvulas de control de flujo atoradas o con movimiento
restringido, orificios de pasaje de aire tapados, la falta de limpieza
en general de la secadora producen acumulaciones de material fino
fácilmente incendiable, presencia de material extraño combustible
como envases de plástico de gaseosas, falta o mal funcionamiento de
sensores de temperatura. El ambiente saturado en polvillo también es
una potencial mezcla explosiva.
También el tipo de grano influye para facilitar
los incendios destacándose por ejemplo el girasol en este sentido,
pero probablemente el factor más importante y que más seguridad le
dará a la planta es la idoneidad del personal a cargo, ellos deberán
conocer su secadora y como reacciona, así como deberán estar
capacitados para saber que hacer en caso de incendio, en este sentido
el personal debe jugar un papel mucho más importante que los bomberos
en su control.
Los silo presentan un peligro muy importante tanto
al momento de su llenado cuanto al momento de su apertura. Durante el
llenado de los silos es frecuente que la operación sea controlada por
operarios y una caída dentro de los mismos es muy probable que
termine en muerte si no se han tomado las medidas de precaución
necesarias. Otro potencial riesgo es durante las revisiones, es
frecuente que se formen "pisos" aparentes de cereal llamados
puentes y por debajo de los mismos está vacío, al pisarlos en forma
repentina se desmoronan con la sofocación del operario. Otro problema
es la atmósfera. Durante el llenado el ambiente está saturad de
polvo, se dificulta la respiración y la visión disminuyendo así los
reflejos, también al momento de apertura de silos cerrados por efecto
de la respiración de los granos el ambiente puede estar saturado de
dióxido de carbono el que no aporta oxigeno por lo que el ambiente es
irrespirable, pudiendo provocar desmayos y luego la muerte. Recordar
que este gas es inodoro e invisible.
Los niveles de polvillo en la atmósfera
respirable y el ruido afectan a los operarios pudiendo provocar
enfermedades muy serias respiratorias y crónicas auditivas además de
aumentar el nivel de cansancio y por lo tanto los riesgos de
accidentes con daños.
El uso de mascarillas, cascos de seguridad,
antiparras debe ser parte del equipo en estas situaciones.
También hace a la calidad del ambiente y por lo
tanto al estado del trabajador los sanitarios, comedores y bebederos
con agua potable.
Toda la planta deberá contar con señales y
avisos de precaución en los lugares necesarios, al igual que se deben
respetar los colores en las cañerías que indican su contenido, ello
debe ser complementado con la capacitación del personal de manera de
asegurar su comprensión.
Otro de los aspectos muy importantes a tener en
cuenta es los referidos a los controles químicos con plaguicidas, se
manipulan venenos por lo que el almacenaje, el uso, la vestimenta y
nociones de primeros auxilios deben ser conocidas por le personal
encargado.
Se debe prohibir el ingreso de gente ajena a la
planta, la misma deberá tener acceso a una oficina con entrada
independiente, al igual que los autos particulares. La circulación de
personal debe ser restringida a lo mínimo indispensable, así como
estar equipado de señales luminosas de avance o pare y de
circulación para los camiones. Es indispensable que la persona
receptora o el encargado esté alerta de todos los movimientos, en
este sentido los sistemas de cámaras de TV son un medio eficaz de
control. Un tema aparte es la presencia de menores la que debe ser
absolutamente prohibida, particularmente aquellos menores de 14 años.
| Algo para recordar: PREVENCIÓN +
CAPACITACIÓN = SEGURIDAD |
Autor:
Ing. Agr. Ms.Sc. Oscar Pozzolo
EEA INTA Concepción del Uruguay
|