Los sistemas de producción de la región pampeana de
Argentina registraron en la última década un cambio hacia una
agricultura continua lo que provocó un impacto productivo nunca antes
visto en el país. Asimismo, se habilitaron a la producción nuevas áreas
que estaban ocupadas con montes o bosques, debido a las posibilidades
ecológicas y a aspectos económicos favorables. Lo comentado provocó un
fuerte aumento en la producción nacional de granos, carne, leche y otros
productos, que en la mayoría de los casos no fue acompañada por una
racional rotación y nutrición de la secuencias de cultivos, factor
fundamental para mantener la alta fertilidad y capacidad productiva
originales de los suelos. Esto produjo un deterioro de los parámetros
físicos, químicos y biológicos de los suelos.
En los planteos agrícolas el único aspecto favorable
fue el aumento de la superficie con siembra directa (SD), la que se
combinó con una fuerte tendencia hacia dos monocultivos: el doble cultivo
trigo/soja y la soja de primera, desplazando a otras secuencias que
incluían al maíz, al girasol y al sorgo. Como aspectos desfavorables hay
dos que son los más importantes: los menores aportes de carbono (C) al
suelo debido a la "sojización" de Argentina y la falta de una
adecuada reposición de nutrientes.
Existe suficiente información para el área pampeana
argentina, que el monocultivo de soja provoca balances altamente negativos
de C y por lo tanto es la de más alto índice de degradación. Para que
los mismos sean más favorables son necesarias otras secuencias de
cultivos, que deberían incluir gramíneas como maíz y trigo y otras
alternativas invernales diferentes al trigo.
Por lo mencionado, en la campaña 2010-2011 se
instaló en el campo experimental del Centro Primario AFA María Juana una
experiencia en la que se probaron diferentes cultivos invernales
combinados luego con maíz y soja de segunda. El objetivo fue evaluar el
efecto de las diferentes alternativas invernales sobre el agua acumulada a
la siembra de los cultivos estivales, el aporte de nitrógeno (N) edáfico
disponible y la producción de los mismos.
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| Foto 1: Vista aérea
del Ensayo de Antecesores en cultivo de Maiz y Soja de segunda
(Marzo 2011) |