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Categoría: Arroz
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Control de Pérdidas en Cosecha de Arroz
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Las pérdidas en la cosecha de arroz en
Argentina son importantes, encontrándose en promedio valores que
superan los 180 kg/ha con variaciones de más del 50% entre equipos.
En la actualidad, se estima que las pérdidas totales no deberían
superar los 140 Kg/ha, independientemente del rendimiento del
cultivo.
La única herramienta que cuenta tanto el
productor cuanto el contratista para corroborar la puesta a punto de
la cosechadora es evaluar las pérdidas de cosecha.
El conocer el valor de las pérdidas permitirá
no solo tener la certeza de estar dentro de los límites que
caracterizan un buen trabajo, sino también, en caso de superarlos,
detectar las fuentes de dichas pérdidas para su corrección.
Además, siempre se debe tener en cuenta que el valor de pérdidas
reales es lo único que permite ajustar los sistemas de sensores de
pérdidas con los que vienen equipadas muchas de las cosechadoras
actuales.
El arroz es un cultivo que presenta algunas
dificultades para su medición derivadas de que, frecuentemente, el
lote se encuentra inundado al momento de cosecha, lo que puede
complicar notablemente la operatoria.
El método desarrollado para determinar niveles
de pérdidas a campo ha sido diseñado para realizarlo con relativa
rapidez y razonable exactitud.
Las pérdidas no siempre son producto de la
labor de la cosechadora, también pueden ser naturales, también
llamadas de precosecha.
Pérdidas Precosecha o Naturales
Son aquellas producidas por desgrane natural y
plantas volcadas producto del cultivo y agentes climáticos, que no
podrán ser recolectadas por el cabezal de la cosechadora.
Para evaluar estas pérdidas se deberá emplear
la siguiente metodología: en una zona representativa del lote
colocar 4 aros de 56 cm de diámetro cada uno, equivalentes a 1 m2,
juntar los granos sueltos, las panojas sueltas y las que no serán
recolectadas por el cabezal, consideradas en general como las que se
encuentran por debajo de la altura de corte fijada (Figura 1).
Figura 1. Evaluación
de pérdidas de precosecha.
Para determinar la pérdida de precosecha en Kg/ha, se juntan los
granos sueltos y lo obtenido de las panojas desgranadas, teniendo en
cuenta que, para variedades largo fino, 320 granos y para variedades
largo ancho 250 granos, representan un quintal de pérdida por
hectárea. Para evitar contar los granos, es conveniente adquirir el
frasco medidor proporcionado por el PRECOP (Figura 2), o tomar un
recipiente transparente de aproximadamente 150 cm3 y
hacer una marca luego de echar 320 granos para largo fino y 250 para
largo ancho. De esta forma, en cada oportunidad en que se necesite
evaluar pérdidas, bastará con comparar la cantidad de granos
perdidos con la marca efectuada en el frasco.
Siempre se debe tener cuidado al entrar al
cultivo debido a que el mismo generalmente tiene una importante masa
vegetal con panojas entrelazadas lo que facilita el desgranado por
efecto de la persona. Esto es particularmente importante con
humedades del grano por debajo del 17%.
Las pérdidas precosecha se evaluarán siempre
que se coseche en seco, caso contrario no podrán ser determinadas.
320 granos
largo fino
250 granos largo ancho o
10 grs /m2 =
100 Kg / ha de pérdidas

Figura 2. Frasco
Medidor. |
Pérdidas por Cosechadora
Las provenientes de la cosechadora las
dividiremos en dos: las originadas en el cabezal y las provocadas
por la cola.
Para determinar las pérdidas, se utilizarán 4
bandejas de 0,25 m2 cada una, las cuales podrán
construirse cortando la tapa de un tambor de 200 lts (56 cm de
diámetro), dejando un reborde de entre 5 y 10 cm, o mejor,
fabricarlas de chapa liviana de manera que se puedan adaptar a
terreno anegado.
Pérdidas por cola (con equipamiento de triturador más esparcidor).
Se determinan arrojando los 4 aros ciegos
después del paso del cabezal y antes que caiga el material por la
cola, uno por debajo del cajón de zarandas de la cosechadora (zona
central), y los 3 restantes en el área que abarca el cabezal y
antes del paso del triturador y esparcidor de granza (Figura 3).
Figura 3. Evaluación
de pérdidas por cosechadora.
Una vez que pasó la cosechadora se procederá a la separación del
material. Primeramente se extraerá todo el material grosero (paja y
granza), quedando en la bandeja granos completos y granos vanos,
pero como la separación manual de éstos es una tarea que demanda
tiempo y es frecuente encontrar gran cantidad de vano, se puede
implementar la siguiente metodología: se colocarán todos los
granos contenidos en la bandeja (enteros y vanos) en una botella
plástica con el extremo inferior cortado (la base) y la tapa
roscada sujetando a la botella de modo que el pico quede hacia
abajo. A continuación se colocará agua hasta la mitad de la
botella e inmediatamente se verificará que los vanos flotan en la
superficie, mientras que los demás se mantendrán inmersos en el
fondo (contra la tapa). Resta volcar cuidadosamente el agua con los
vanos, para luego desenroscar la tapa y extraer los granos llenos
logrando, de este modo, una correcta separación. A posteriori, se
contarán de la manera ya explicada en pérdidas de precosecha.
Perdidas por cabezal (en terreno seco)
Recoger todos los granos y panojas sueltas que
hayan quedado por debajo de los cuatro aros ciegos, obteniendo así
una muestra de 1 m2 que incluye la pérdida de cabezal
más las de precosecha que deberán ser restadas.
Se deben colocar los granos sueltos en el
recipiente para evaluación de pérdidas, recordando que, 320 granos
largo fino o 250 granos largo ancho equivalen a 100 Kg de pérdida
por hectárea.
En todos los casos, para expresar los valores
obtenidos en Kg de pérdidas por hectárea, se deben realizar no
menos de tres repeticiones, de acuerdo a la desuniformidad del
cultivo, promediando las evaluaciones para obtener un dato más
confiable.
Es importante destacar que además se debe
aprovechar la oportunidad para realizar un diagnóstico de cómo se
está realizando la trilla:
-
Observar la existencia de grano sin trillar
-
Grado de limpieza en tolva
-
Grano partido
-
Grado de picado de la paja
-
Altura de corte de la plataforma
De manera que además de cuantificar las
pérdidas se analicen otros parámetros que hacen a la calidad de la
cosecha. Siempre es importante realizar las mediciones junto al
contratista y alcanzar soluciones en forma conjunta, recordando que
la mejor cosecha es la que se realiza lo más rápido posible con
las menores pérdidas.
Cosecha con terreno inundado o sin esparcidor
Con aros ciegos pesados es posible que los
mismos no se puedan disponer sobre terreno inundado, en este caso y
si la máquina cuenta con esparcidor de granza, este deberá ser
desconectado para poder concentrar todo el material en una franja
equivalente al ancho de la cola.
La otra situación se presenta cuando la
cosechadora carece de esparcidor triturador, situación frecuente
debido al desgaste de estos accesorios en arroz y a la potencia que
demandan por la masa del cultivo.
En éstos casos, lo recomendado es la
utilización de una sola bandeja de 0,25 m2 aplicando la
siguiente metodología:
Con la cosechadora trabajando en forma normal,
acercase al extremo anterior de la cola con la bandeja en posición
vertical para evitar que se deposite material extra, una vez en ese
punto, se colocará la bandeja de forma horizontal permitiendo que
el material liberado por la cola se deposite en el aro ciego. Una
vez finalizado el paso de la misma, se procederá a la separación
del material de la forma ya descripta.
Esta operación generalmente no produce
inconvenientes debido a las bajas velocidades utilizadas en esta
cosecha del orden de los 2 – 2,5 km/h .
El aro de 56 cm de diámetro no se debe
multiplicar por 4 ya que representará exactamente 1 m2 cuando la
relación ancho cabezal - ancho de cola sea de 4:1.
En general la mayoría de las máquinas usadas
en arroceras se encuentran muy cerca de esta relación (entre 3,8 y
4,1) por lo que generalmente se puede usar este método con una
razonable exactitud.
A modo de ejemplo: supongamos un equipo
frecuente como la cosechadora John Deere 1175 equipada con un
cabezal de 5,7 m de ancho, y una cola de 1,5 m, la relación será
de 3,8:1. Cuando la máquina avance 1 metro el cabezal habrá
cosechado 5,7 m2 que en la cola serán 1,5 m2.
De lo anterior se deduce que la superficie a
tomar en la cola para que represente 1 m2 en el campo
será de 0,263 m2 (1,5/5,7) lo que correspondería a un
aro de 57,9 cm de diámetro en lugar del de 56 cm propuesto. Como se
puede observar los errores de borde al levantar el aro de la cola
generalmente son mayores que los 2 cm de diferencia. Visto de otro
modo cuando se mida en este caso perdidas de 100 kg en realidad
estaría perdiendo 104 kg.
A pesar de que estas diferencias en mediciones
rápidas de campo son aceptables, se debe tener en cuenta que cuando
la relación de 4:1 aumente se estará "castigando" a la
cosechadora con mediciones superiores a las reales y viceversa.
Cuando se esté en presencia de equipos que se
alejan de estos valores se debe usar una lona que abarque todo el
ancho de la cola midiendo una porción de manera que represente un
metro cuadro con respecto al ancho del cabezal, por ejemplo, para un
cabezal de 6 m mediré 17 cm debido a que 6 x 0,17 @ 1 m2
de igual forma para uno de 4,8 m mediré 21 cm.
La experiencia en arroceras indica que, dentro
de los márgenes mencionados, siempre es más representativo
aumentar el número de repeticiones que aumentar la exactitud a
costa de tener menos determinaciones.
Autores:
Ing. Agr. MSc. Oscar Pozzolo. Investigador de la EEA INTA C. del
Uruguay. Profesor de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).
Ing. Agr. MSc. Ramón Hidalgo. Profesor de la Universidad Nacional
del Noreste (UNNE).
Ing. Agr. Hernán Ferrari. Agente del Proyecto PRECOP en la EEA INTA
C. del Uruguay. Profesor de la Universidad de Concepción del
Uruguay (UCU).
Sr. Marcelo Mirón. Alumno de la Facultad de Cs. Agrarias de la
UNNE.
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