Autores: Ing. Agr. M.Sc. Mario
Bragachini, Ing. Agr. José Peiretti, Ing. Agr. Federico Sánchez,
Ing. Agr. Juan M. Giordano.
Esta noble herramienta llegó al país en el
año 1984 y revolucionó la forma de hacer reservas de forrajes,
debido a que permitió mecanizar todo el sistema de confección,
almacenaje y suministro de heno. Desde hace 15 años convive con
otra tecnología muy eficiente de henificación como son las
megaenfardadoras de fardos gigantes (750-1000 kg), que en los
últimos tiempos ha incrementado sustancialmente su participación
en el mercado. A causa de esto las rotoenfardadoras han tenido que
evolucionar para aumentar su eficiencia, con el fin de bajar los
costos operativos y aumentar la calidad del forraje henificado, lo
que sumado al menor costo de adquisición que poseen, la siguen
posicionando como un implemento de gran adopción en nuestro país,
fundamentalmente cuando el uso es doméstico, a diferencia del
megafardo cuyo uso es 95% con fines comerciales (contratistas y
ventas de megafardos). Las máquinas más vendidas del mercado
poseen un ancho de cámara entre 1,5 y 1,6 m. con diámetro de rollo
de 1,7 a 1,9 m, utilizando en el 90% de los casos el atado con hilo.
También existe un mercado potencial en las rotoenfardadoras con
ancho de cámara de 1,2 m.
En Argentina se hace poco forraje conservado de
buena calidad en relación a su potencial productivo y a las
condiciones climáticas disponibles, el motivo de la baja calidad
está relacionado a múltiples factores de manejo, pero no a la
calidad de las rotoenfardadoras utilizadas que son excelentes. La
tendencia tecnológica es hacia el automatismo de la máquina,
adaptando monitores más complejos y precisos.
A continuación se hace una mención del
equipamiento que han incorporado las rotoenfardadoras de última
generación:
Atado
Cualquiera sea el sistema que se utilice, debe
tratar de ahorrar tiempo para lograr buena capacidad de trabajo. A
su vez debe reducir el número de vueltas dentro de la cámara de
compactación para lograr una menor pérdida de hojas en la
periferia que se producen por fricción entre estas y las correas. A
estos beneficios hay que agregarle la disminución de pérdidas y la
conservación de la calidad del forraje enfardado.
Respecto a los sistemas de atado con hilo, son
destacables las máquinas que tienen cada aguja en el extremo y
trabajan hacia el centro, reduciendo el tiempo necesario para la
operación de amarre del rollo. Otra alternativa que se empezó a
ofrecer recientemente en el mercado es la que consta de un brazo
simple que posee de 4 a 8 salidas, brindando la posibilidad de
aplicar 4 u 8 hilos en forma simultanea. Con el atador de 4 hilos se
aplica instantáneamente el doble de hilo, con lo cual para un atado
similar al de doble aguja se utiliza la mitad del tiempo para
realizar el atado.
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| Sistema
de doble aguja |
Brazo
simple con 4 u 8 salidas |
El otro sistema de atado que se encuentra en auge en la actualidad
es el sistema de red. El beneficio fundamental que otorga este
sistema es que incrementa la productividad del equipo, teniendo en
cuenta que solo requiere 2-3 vueltas para realizar esta operación,
en relación a las 16-18 necesarias para el atado con doble hilo. Al
reducir la cantidad de vueltas que da un rollo dentro de la cámara
de compactación, también se esta reduciendo la cantidad de
impactos que reciben las hojas que se encuentran en la superficie
del mismo, mejorando su calidad total.
Recolector
Debe poseer el menor diámetro posible, de
manera tal que se facilite la carga del forraje, evitando impactos
innecesarios que provoquen la pérdida de hojas del material.
Además un menor diámetro permite que el flujo de recolección sea
continuo y delicado, logrando una mejor compactación del heno
dentro de la cámara de la rotoenfardadora.
Una demanda tecnológica ya requerida por el
mercado de rotoenfardadoras son los recolectores de andana de bajo
perfil y mayor ancho que la cámara, que facilitan la carga lateral
del forraje sobre los costados de la cámara, incrementando la
densidad en los laterales del rollo para un mejor aprovechamiento de
todo el volumen de la cámara de compactación. De esta forma se
eliminan las ruedas junta-andanas laterales, las cuales generan el
ingreso de brosa y tierra además de sumar un impacto más en el
flujo del forraje con la consiguiente pérdida de hojas, aspectos
fundamentales para lograr un heno de calidad.
Es importante destacar el desempeño que poseen
los recolectores flotantes que poseen una rueda de copiado. Esta
característica evita que, al trabajar en terrenos desparejos o
cuando se henifica pasturas subtropicales que tienden a formar
matas, se corra el riesgo de que los dientes del recolector impacten
el suelo, lo que implica que estos carguen inercia que cuando es
liberada se traduce en un fuerte impacto en el forraje provocando el
desprendimiento o caídas de hojas.
Monitores
La rotoenfardadora moderna posee un monitor
electrónico con pantalla LCD con gran cantidad de prestaciones, su
principal función es el seguimiento de la carga del forraje dentro
de la cámara de compactación. La forma de trabajo es mediante
palpadores de la tensión de las correas o la cantidad de pasto que
ingresa en cada lateral de la máquina, para transmitir esa
información a las barras activas del monitor que guían al operador
sobre cuál lateral de la máquina deben cargar para realizar un
llenado parejo y eficiente de la cámara de compactación.
Está claro que la humedad del material hilerado
varía en distintas partes del lote presentando una determinada
humedad la gavilla en áreas deprimidas, otro valor en la loma y
otro el material dispuesto al lado de una cortina de árboles,
debido que lo afectan de manera distinta las condiciones
ambientales. Es por ello que debemos tener estas consideraciones a
la hora de henificar y contar con humedímetros electrónicos para
ser más precisos y eficientes. Los modelos topes de gama ofrecen
medidores de humedad incorporados dentro de las rotoenfardadoras.
Este equipamiento es sumamente práctico, ya que va reflejando en
tiempo real en el monitor las lecturas tomadas cada tres segundos
para que el operador suspenda el trabajo por exceso o defecto de
humedad cuando lo determine conveniente.
En el último Farm Progress Show de Estados
Unidos, la empresa New Holland presentó su línea de enfardadoras y
rotoenfardadoras equipadas con sensores de humedad y un mecanismo
que permite henificar materiales con hasta 5 % más de humedad que
lo recomendado. Este sistema actúa en base a las lecturas que
realiza el sensor de humedad y va aplicando un aditivo denominado
CropSaver Bufferd Acid de ph 6 y que está elaborado en base a
ácido propiónico (64,5%) y acido cítrico (5%). Esta aplicación
no elimina el agua, sino que la neutraliza realizando una reacción
de hidrólisis sobre la misma para inhibir el desarrollo de hongos.
Ese equipamiento está disponible en todas las máquinas de
henificación New Holland y permite realizar fardos gigantes con 21
% de humedad, rollos con 24 % y fardos chicos con 30 %. Además se
caracteriza por permitir una mejor conservación de las
características organolépticas del forraje en el tiempo. El costo
del producto es de 1,5 U$S/litro y, en promedio, trabajando con 21 %
de humedad se pueden gastar entre 5 y 7 U$S por fardo gigante. Los
equipos New Holland presentaron además sensores de peso de fardo o
rollos que están conectados a un GPS y permiten realizar mapas de
productividad de la pastura a enfardar. Todos estos datos sensados
en cada fardo/rollo son trazados en un microchip de radiofrecuencia
que está ubicado en el hilo de atado del heno que permiten
posteriormente ubicarlo en el lote.
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| Rotoenfardadora
CropSaver bufferd acid y microchip de radiofrecuencia
ubicado en el hilo del rollo |
Procesador de fibra o cutter
Este mecanismo muy utilizado en enfardadoras
gigantes está empezando a formar parte del equipamiento de
rotoenfardadoras, pero produce cierta desconfianza, principalmente
en cultivos de leguminosas como alfalfa. Esto se debe a que se cree
que la ubicación del cutter por detrás del recolector puede
aumentar las pérdidas de hojas, a diferencia de las
megaenfardadoras, donde el cutter actúa en una cámara cerrada.
Para desmitificar este preconcepto, el INTA PRECOP realizó una
evaluación con una rotoenfardadora equipada con cutter en cultivos
de alfalfa y moha, en el que se midieron las pérdidas durante la
confección del heno, a su vez se evaluó la diferencia en el tiempo
de procesamiento de un rollo de alfalfa realizado con cutter en
comparación con otro realizado en forma convencional.
El sistema cutter de la rotoenfardadora Zonda
C155 que se utilizó, está constituido por un rotor con 14
cuchillas dentadas semicirculares de zafe independiente con
accionamiento levante/bajada hidráulico, que cuando se activa
originan el corte cizalla de la fibra con un largo que varía entre
7 a 14 cm, dependiendo si las cuchillas actúan en forma alternada o
no, respectivamente.
En general los porcentajes de pérdidas del heno
de alfalfa producidos son bajos, utilizando el sistema cutter dado
que en ninguno de los casos supera el 4 %, el cual es el valor de
tolerancia de pérdidas según lo expresa Koegel y colaboradores en
ensayos sobre pérdidas en rotoenfardadoras realizados en 1985 en
Estados Unidos. Las mayores pérdidas se produjeron al utilizar el
sistema cutter, donde se obtuvieron valores de 2,3 %. Cuando la
máquina Zonda C155 trabajó sin precortado de la fibra, produjo la
mitad de las pérdidas anteriores (1 %). Es importante aclarar que
la fracción vegetal recogida como pérdidas estaba constituida por
brotes y hojas de alto valor nutritivo, dado que dicho material
poseía en su composición valores que rondaban entre 24 % y 26 % de
proteína bruta PB y la que a su vez contrasta con los valores
promedios de 19,3 % que se obtuvieron en el muestreo de los rollos
confeccionados. Cabe destacarse que la fracción tierra recolectada
representó ente el 38 % y el 48 % del peso total de las pérdidas.
Estos valores muestran el importante volumen de material indeseable
que está presente en la confección del heno.
Los rollos confeccionados se evaluaron
realizando el desmenuzado de los mismos en un mixer vertical de 15 m3
de capacidad. Primero se colocó el rollo dentro del mixer y se lo
hizo trabajar durante 1 minuto y medio, sin las trabas laterales
para permitir su libre giro y desmenuzado inicial. Posteriormente se
colocó a tope las trabas, realizando así la etapa de trozado de la
fibra larga. En el caso del rollo confeccionado con cutter, luego de
7 minutos se dio por finalizada la operación de desmenuzado, porque
visualmente ya el largo de la fibra estaba en condiciones para
iniciar una etapa de agregado de los ingredientes para realizar el
mezclado de una ración para vacas lecheras. En los tratamientos de
los rollos confeccionados sin el sistema cutter activado, fue
necesario continuar hasta los 20 minutos de trabajo, para lograr una
apreciación semejante al primer caso en el desmenuzado y trozado de
la fibra.