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Categoría: Maíz
| Cosecha |
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Pérdidas en la Cosecha de Maíz ante Descoordinación
de la Velocidad de Funcionamiento del Cabezal respecto de la Velocidad
de Avance de la Cosechadora.
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1 Méndez, J. M., 1Roskopf,
R.
1) AER Totoras (EEA Olíveros).
Av. Maipú 681. (2144). Totoras, Santa Fe. atotoras@correo.inta.gov.ar
Introducción
y Justificación
Tener el equipo de trilla regulado para cosechar
eficientemente bajo las distintas condiciones del cultivo y efectuar
mediciones de pérdidas durante la cosecha, son eslabones
fundamentales para disminuir pérdidas en esta etapa. Los kgs. de
maíz perdidos en la cosecha y que quedaron en el rastrojo son
irrecuperables para el productor, para el contratista y para el
país.
El área de cosecha de maíz en la campaña
05/06 en la Argentina fue aproximadamente de 2,47 millones de has,
si en esta superficie se repiten los promedios de pérdidas de 385
kg/ha de la campaña anterior, las pérdidas totales habrán sido de
351.000 tn de maíz, valuados económicamente en 91 millones de
pesos que quedaron en el rastrojo, o el equivalente aproximado a 252
cosechadoras nuevas.
En la cosecha de maíz, en promedio el 72 % de
las pérdidas son de cabezal y el 28 % restante, al sistema de
trilla, separación y limpieza de la máquina (Bragachini et. al
2006)
Cuando estos porcentajes son alterados
aumentando las pérdidas por cola de la cosechadora, la causa
generalmente es por mala regulación del cabezal (excesivo corte de
plantas y aumento del índice de alimentación "no
grano"). También puede contribuir el mal estado del cultivo
por vuelco o quebrado de tallos (Bragachini et. al. 2006).
Durante el periodo de cosecha de maíz, se
produce la maduración simultanea de los grupos cortos de soja (IV o
menos) lo que ocasiona un cuello de botella en la demanda de equipos
de cosecha. Ante esta situación, muchas veces se relega la trilla
de maíz para cosechar la soja, al retomarla, en algunos casos, se
hace a altas velocidades, con menores controles y regulaciones,
principalmente sobre el cabezal (principal fuente de origen de las
pérdidas en maíz), y en otras, por el retraso en el inicio de la
cosecha, el cultivo se encuentra volcado, excesivamente seco y con
espigas muy susceptibles a desprenderse de la caña y caerse
(evaluaciones hechas en el área de influencia de la E.E.A. INTA
Oliveros, en la campaña de cosecha 2005/06 arrojaron valores
promedio de pérdidas de precosecha de 40 kg/ha). En tal situación,
el maquinista en el intento de levantar todo lo caído (plantas
quebradas y/o volcadas) se ve obligado a disminuir notoriamente la
velocidad de avance de la cosechadora. Sin embargo, al hacer esto,
se mantiene constante la velocidad de funcionamiento del cabezal,
produciéndose la descoordinación entre la velocidad de
funcionamiento de este y la velocidad de avance de la máquina. Todo
esto hace que al trabajar a altas o bajas velocidades, el patrón de
pérdidas en la cosecha de maíz se vea modificado. (Milanesio
2006. com. personal)
Al momento de la venta, la mayoría de los
cabezales son entregados para trabajar eficientemente en el rango de
velocidad de avance de la cosechadora de 5 a 7,5 km/h (Milanesio
2006. com. pers.). Si se trabaja a velocidades mayores o menores, es
necesario modificar la combinación de engranajes de manera que
funcione coordinado con la velocidad de la cosechadora.
En máquinas importadas y de alta gama, se
cuenta con la posibilidad de regular la velocidad de funcionamiento
del cabezal; en algunos casos, a través de un variador ubicado
lateralmente en la zona del embocador y en otros a través de una
caja multimarchas de engranajes, en ambos casos, este mecanismo es
operado desde la cabina del maquinista. Sin embargo esta opción,
esta disponible en pocas máquinas y de alto valor económico.
Objetivos
Determinar el origen de las pérdidas en la
cosecha de maíz cuando existe descoordinación entre la velocidad
de funcionamiento del cabezal con la velocidad de avance de la
cosechadora.
Sobre la base de los resultados establecer la
necesidad de contar con un variador de cabezal, mecánico o
inteligente, que forme parte estándar del cabezal o que sea
adaptable a cualquier máquina.
Materiales y Métodos
El trabajo se llevó a cabo el día 7 de abril
del 2006, en cercanías de Cañada de Gómez Dpto. Iriondo, Santa
Fe, en el campo perteneciente a un productor de la zona.
El rendimiento promedio fue de 8.000 kg/ha
La máquina sobre la cual se efectuaron las
mediciones fue una New Holland modelo TC 59 año 2004, con las
siguientes características:
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Sistema de trilla:
Cilindro de barras, largo 1556 mm, ancho 603 mm.
Cóncavo no forrado de 9 barras
Separador centrífugo "rotary
separator"
V/min del cilindro de trilla: 700 RPM.
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Sistema de separación y limpieza
6 sacapajas
área total de separación: 12,5 m2
triturador de paja: no
desparramador de paja: sí
desparramador de Granza: sí
Para las mediciones de pérdidas de cosecha se
utilizó el método indicado por el INTA – PRECOP, midiendo
primeramente las pérdidas de precosecha y luego por cosechadora,
utilizando 4 aros ciegos de 56 cm de diámetro, arrojados durante el
paso de la máquina; además, luego de su paso se recogieron las
espigas (si las hubiera) caídas a consecuencia del voleo producido
por el cabezal. De esta forma se obtuvo en forma separada las
pérdidas por cabezal (diferenciando entre voladura y desgrane a
consecuencia de los rolos) y de cola (diferenciando entre pérdidas
de separación y limpieza de las originadas a consecuencia de
deficiencias en el sistema de trilla del cilindro y cóncavo).
A los fines de que haya por lo menos una
diferencia de 2,5 km/h entre una velocidad y la siguiente mas
próxima, las determinaciones de pérdidas se realizaron a: 3 km/h,
5,5 km/h y 8 km/h.
Para la evaluación de las pérdidas, se
realizaron tres repeticiones por tratamiento.
Resultados y Discusión
La figura 1 muestra como evolucionan las
pérdidas (de cabezal, cola y totales) al aumentar la velocidad del
equipo.
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Figura
1. Evolución de las pérdidas (de cabezal, por cola y totales),
al aumentar la velocidad de avance.
Fuente: INTA PRECOP Oliveros,
2006.
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En la gráfica anterior se aprecia como aumentan
las pérdidas a medida que aumenta la velocidad de cosecha. A los 3
km/h y a 5,5 km/h las pérdidas totales son menores a la tolerancia
máxima admitida en la cosecha de maíz de hasta 210 kg/ha. A los 8
km/h las pérdidas de 281 kg/ha superan 3 veces las registradas a
los 5,5 km/h y son mayores a las tolerancias establecidas por el
INTA – PRECOP. A esa velocidad, la mayor fuente de origen de estas
pérdidas es por cola, y se deben al alto índice de alimentación
de la cosechadora. Avanzando a 8 km/h en un cultivo de maíz cuyo
rendimiento fue de 8 tn/ha son 35,8 las tn de grano de maíz que
ingresaron a la máquina por hora, produciéndose la saturación del
sistema de separación y limpieza con lo que muchos granos no tiene
posibilidades de colar, (principalmente por el sacapajas) y salen
despedidos por la cola. Giordano menciona que índices de
alimentación mayores a 30 tn/h en cosechadoras con ancho de
cilindro de trilla de 1,5 m de largo, complican la separación del
grano del resto del material.
El menor valor de pérdida por cola fue
registrado a los 3 km/h (16 kg/ha); indudablemente esto se debió a
que el índice de alimentación (cantidad de material grano y no
grano que ingresa a la maquina por hora) fue bajo, aún cuando se
observó el deficiente trabajo del cabezal, debido a que no produjo
una buena separación de la espiga del tallo (espigado) ingresando a
la máquina muchas plantas cortadas a la altura de inserción de la
espiga, pudiendo complicar esto, la separación del grano
En la tabla 1 se muestra el origen de las
pérdidas por cabezal separándolas en desgrane ocasionado por los
rolos de voladura de espigas.
Tabla 1. Pérdidas por cabezal. Fuente: INTA
PRECOP Oliveros, 2006.
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Pérdidas por cabezal kg/ha |
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tipo |
3 km/h |
5,5 km/h |
8 km/h |
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Voladura |
12,5 |
0,0 |
4,3 |
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Desgrane |
37,0 |
37,7 |
83,3 |
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Total cab. |
49,5 |
37,7 |
87,6 |
Las pérdidas por cabezal a 3 km/h fueron
mayores que a 5,5 km/h debido fundamentalmente a las mayores
pérdidas por voladura. Esto es a consecuencia de que las cadenas
alzadoras funcionan descoordinadas con respecto a la velocidad de
avance de la máquina, traccionando rapidamente las plantas en
dirección a la maquina, provocando un enérgico movimiento pudiendo
causar que algunas espigas débilmente unidas se desprendan y caigan
fuera de la zona de captación del cabezal.
A 8 km/h las pérdidas por desgrane superó las
registradas a los 3 km/h y 5,5 km/h, pudiendo ser esto debido a la
alta velocidad de avance de la maquina, haciendo que el cabezal
trabaje saturado, provocando que las cadenas alzadoras no lleven
rápidamente las espigas hacia el sinfín, permaneciendo mas tiempo
en contacto con las chapas cubrerolos y por lo tanto haciéndolas
mas susceptibles al desgrane.
Las mayores pérdidas por cabezal registradas a
los 3 km/h y 8 km/h evidenció la necesidad de contar con un
variador de cabezal mecánico o inteligente, que permita adaptar la
velocidad de funcionamiento del cabezal a la velocidad de avance de
la máquina. Particularmente en los casos en los en que el maíz se
encuentre volcado o de alto rendimiento, el cabezal debe acompañar
la velocidad de la máquina, logrando que el espigado se produzca a
la mitad del recorrido de los rolos espigadores. (Figura 2).
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Figura 2. Espigado en la parte media del
recorrido de los rolos.
Fuente: INTA PRECOP Oliveros, 2006.
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Teniendo en cuenta los niveles de pérdidas
registrados a las distintas velocidades y la capacidad operativa de
este tipo de máquina (ancho de cilindro de trilla de 1,55 m y área
total de separación de 12,5 m2) velocidades próximas a
5,5 km/h o levemente superiores parecen ser las mejores cuando el
rendimiento del cultivo se ubica en tormo a los 8.000 kg/ha.
Conclusiones
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Para disminuir pérdidas en la cosecha de
maíz, se hace necesario adaptar la velocidad de funcionamiento
del cabezal a la velocidad de avance de la maquina,
particularmente en los casos que por condiciones diversas del
cultivo, se requiera avanzar a muy bajas o altas velocidades.
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A medida que aumenta la velocidad de cosecha,
también lo hacen las pérdidas por la máquina, principalmente
por cola, debido a la saturación del sistema de separación.
-
Para mantener el nivel de pérdidas por debajo
de la tolerancia máxima de 210 kg/ha y lograr aceptable capacidad
operativa del equipo de trilla, es necesario adoptar velocidades
de avance próximas a los 5,5 – 6 km/h.
Se agradece la colaboración de los señores
Gustavo Bolatti y Mariano Bolatti quienes colaboraron en la
realización del presente trabajo.
Bibliografía
-
Bragachini, M; Peiretti, J. 2006.
"Eficiencia de cosecha en el cultivo de maíz"
Actualización Técnica nº 25. 16 p.
-
Bragachini, M; Bonetto, L. Bongiovanni, R;
Herbener. N. 1995. "Maíz: cosecha, secado y
almacenaje" Cuaderno de actualización técnica nº 14. 56 p.
-
Bragachini, M; Peiretti, J. 2005.
"Soja y maíz: Eficiencia de cosecha. Campaña
2004/2005". Hoja informativa cosecha nº 6. 4 p.
Autores: 1Méndez, J. M., 1Roskopf,
R.
1) AER Totoras (EEA Olíveros). Av. Maipú 681. (2144). Totoras,
Santa Fe. atotoras@correo.inta.gov.ar
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