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Categoría: Poroto
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Evaluación de Pérdidas de Cosecha en Poroto
– Campaña 2005 / 2006
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1 Godoy, A.
1 INTA PRECOP Salta. INTA
Salta. Ruta Nac. 68 - Km 172 - CP(4403) Cerrillos - Salta,
Argentina. aigodoy@correo.inta.gov.ar
Introducción
En la provincia de Salta se cosecharon 236.110
has de poroto y en la provincia de Jujuy 43.010 has en la campaña
2005/2006. Se estima que la superficie cosechada con el sistema de
cosecha convencional corresponde para Salta a 108.300 has en los
departamentos Orán y San Martín, 35.390 has en La Caldera,
Capital, Cerrillos, Chicoana, Güemes, La Viña y Rosario de Lerma y
al total del área cosechada en Jujuy. La superficie cosechada con
el sistema de cosecha directa se estima en 46.420 has en el norte de
Salta y prácticamente la totalidad en el sector centro-sur: 46.000
has (Metán, La Candelaria, Rosario de la Frontera y Anta).
El cultivo de poroto contó en esta campaña con
un buen desarrollo producto de una adecuada provisión hídrica a lo
largo del ciclo de cultivo. En los lotes evaluados se obtuvieron
rendimientos de 1600 kg/ha en general, con 1400 kg/ha para poroto
negro y 1800 kg/ha para poroto blanco.
Para efectuar la evaluación de la cosecha se
consideró el sector norte* del área de producción de poroto en la
provincia de Salta, que abarca los departamentos de Orán y San
Martín, por ser el más representativo. Se realizaron evaluaciones
de cultivo y cosechadoras en las 3 zonas que comprende dicho sector
(muy húmeda, húmeda y sub-húmeda). Se recorrieron las siguientes
localidades: Pichanal, Las Varas, Las Bateas, Jerónimo Matorra,
Embarcación, Ballivián, Estancia El Castigado, Cuchuy.
Las evaluaciones se realizaron a lo largo de
todo el período de cosecha de manera de observar la evolución de
los cultivos y la influencia de la entrada de las cosechadoras a los
lotes en distintos momentos. Se seleccionaron aquellos lotes donde
el cultivo tenía las características más representativas de la
zona. Las fechas de relevamiento están comprendidas entre el
28/06/06 y el 13/07/06 abarcando tres semanas del momento pico de la
cosecha. Esta última comenzó entre el 15 y el 20/06/06 y culminó
en términos generales alrededor del 15/07/06, aunque se observó la
trilla de los últimos lotes entre la primera y segunda semana de
agosto.
En cuanto a las condiciones climáticas que
acompañaron el período de cosecha, se contó con buen tiempo,
soleado, seco y libre de heladas, donde la ocurrencia de viento
alrededor del 20 de junio, que en muchos casos coincidió con la
etapa de secado del cordón fue la única limitante, con baja
incidencia. Ésto permitió obtener un grano de buena calidad, con
buen color y brillo, sobre todo en blancos. En relación al gramaje
(nº granos en 100 gramos) los valores fueron intermedios a altos
(190 a 170).
Los cultivos fueron evaluados según:
-
Estado de madurez para la cosecha como
cultivo inmaduro (15, 10 o 5 días anticipado) maduro (a punto
para cosechar) o pasado (5, 10 o 15 días)
-
Presencia de malezas.
-
Estructura de planta: vainas cortas, altura
de inserción de la última vaina (despeje) cultivo volcado o
no.
-
Condiciones del terreno: Presencia de palos
y cascotes.
*Ver capítulo I del libro: "Poroto
(Phaseolus vulgaris): Eficiencia de Cosecha y Postcosecha"
(Editado por INTA PRECOP Salta, mas información en
www.cosechaypostcosecha.org).
Las cosechadoras fueron evaluadas según:
-
Estado.
-
Regulación.
-
Pérdidas producidas al momento de la
cosecha (recolección y trilla) según el método y las
herramientas de medición propuesto por el PRECOP en el libro:
"Poroto: Eficiencia de Cosecha y Postcosecha",
Capítulo V.
-
Daño mecánico y partido de los granos que
producen los sistemas de trilla, separación, limpieza,
transporte y descarga. Se analizó en el laboratorio de la EEA
Salta.
Se realizaron 25 evaluaciones que incluyen el
seguimiento de una misma máquina en distintas fechas y lotes a
medida que avanzó la cosecha, distintas máquinas trabajando en un
mismo lote y una misma máquina en un lote con condiciones de
cultivo diferentes.
Sistema de cosecha convencional.
Preparación
Se distinguen dos combinaciones diferentes de
preparación:
-
Totalmente mecanizada (con el arrancado y
acordonado mecanizado) donde los cordones se componen de 8 a 12
surcos.
-
Semi-mecanizada (arrancado mecánico y
engavillado y acordonado manual) con cordones de 10 hasta 16
surcos.
Las pérdidas producidas por la preparación
semi-mecanizada se encuentran entre 25 y 142 kg/ha, con una media de
100 kg/ha, lo cual representa el 6% del rendimiento promedio
potencial.
Las pérdidas generadas por la preparación
mecanizada abarcan entre 38 y 218 kg/ha, con una media de 162 kg/ha,
que representa el 9.5% del rendimiento promedio potencial.
Se considera como tolerancia o pérdida de
referencia al valor "objetivo" a alcanzar en el campo.
Para la preparación de acuerdo con una serie de ensayos y
observaciones la pérdida de referencia equivale a 4% del
rendimiento promedio potencial = 68 kg/ha
Se observa que las pérdidas promedio superan
los niveles aceptables. Corresponde destacar que se midió en el
campo pérdidas muy bajas, sin embargo dado la magnitud de la
superficie cultivada por empresa, los valores promedio fueron más
altos por problemas de logística.
Las elevadas pérdidas producidas al efectuar la
preparación son atribuibles a los siguientes factores:
-
El uso de arrancadores con cuchillas en mal
estado, con regulación defectuosa y en terrenos irregulares.
-
La escasa humedad de las plantas al momento
de su manipuleo.
-
El uso del recolector que hilera en terrenos
con presencia de cascotes y en un momento inapropiado del día
(horas de alta insolación). Ésto es evidente en algunos casos
donde se obtienen muy bajas pérdidas al utilizarlo
oportunamente, aún a pesar de la marcada presencia de cascotes
(casos 3, 4 y 5 de la Figura 3).
En relación a las pérdidas producidas por los
implementos mecánicos durante la preparación, es factible obtener
una diferencia notable al efectuar una tarea de "repaso".
La misma consiste en recolectar "a mano" tanto aquellas
plantas sin arrancar como aquellas sin recolectar por el hilerador.
El repaso se efectúa luego del paso del recolector que hilera y
permite reducir las pérdidas de preparación considerablemente, tal
como se observa en los casos 2 (sin repaso) y 3 (con repaso) de la
Figura 3 donde las mismas bajan de 140 kg/ha a 38 kg/ha, es decir a
un 30%.
Recolección y trilla
La recolección del cordón se efectuó con una
demora comprendida entre 2 y 45 días, lo que se traduce en una
pérdida de 3 a 48 kg/ha. Si se observa los valores obtenidos en la
variedad Alubia Cerrillos a lo largo del período de evaluación,
puede deducirse que a medida que aumentan los días de exposición
del cordón a las condiciones ambientales imperantes y se retrasa la
entrada de la cosechadora al lote, aumentan también las pérdidas
por demora.
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Figura 1. Al
transcurrir los días de demora en recolectar el cordón
aumentan las pérdidas. Departamento San Martín,
Salta.
Fuente: Godoy A., 2006
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Las pérdidas ocasionadas por la recolección y
trilla, es decir por la acción de la cosechadora se encuentran
entre 2 y 47 kg/ha con una media de 22 kg/ha (1.3% del rendimiento
promedio potencial).
Se distingue como nivel aceptable de pérdidas a
2.5% del rendimiento. En este caso, equivale a 43 kg/ha.
Las evaluaciones 1 y 6 de la Figura 2
corresponden a recolección de cordones armados con preparación
semi-mecanizada y las evaluaciones restantes a recolección de
cordones armados con preparación mecánica. Las pérdidas se
encuentran por debajo de la tolerancia, lo cual permite inferir que
el empleo de las máquinas en cosecha convencional es aceptable en
la zona evaluada y que las mismas presentan una buena regulación con
respecto al porcentaje de pérdidas generadas.
Particularmente en la recolección se observó
un efecto positivo en el empleo de un recolector con variador de
velocidad angular (motor hidráulico) en función de la velocidad de
avance. Montado en una CASE 2388 "Extreme" permitió
recolectar un cordón discontinuo con poroto dehiscente (Variedad
Cramberry, caso 1 de la Figura 2) y generó pérdidas equivalentes a
las observadas en otros materiales acordonados en mejor condición
(Variedad Azabache, caso 6 de la Figura 2).
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Figura 2. Las pérdidas por
cosechadora se encuentran por debajo de los niveles
aceptables.
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Tolerancia o
pérdida de referencia. Departamento San Martín,
Salta. Fuente: Godoy A., 2006 |
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La tolerancia de las pérdidas totales es 6.5%
del rendimiento (111 kg/ha para los casos evaluados) y la
generalidad de los valores obtenidos se encuentra por encima de la
misma. Se atribuye esta situación a la preparación, que constituye
el componente más influyente sobre las pérdidas totales.
Tabla 1. Porcentajes de las pérdidas
totales atribuidos a las tareas de preparación, a la demora y a la
cosechadora misma de poroto. Fuente: Godoy, A., 2006.
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Pérdidas
totales = |
Preparación
+ |
Demora
+ |
Cosechadora |
|
100% |
78% |
12% |
10% |
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Figura 3. Las
pérdidas totales superan la pérdida de referencia. Línea
horizontal tolerancia de pérdidas de 111 kg/ha.
Departamento San Martín, Salta.
Fuente: Godoy, A., 2006
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A pesar de que las pérdidas por cosechadora se
encuentran dentro de los parámetros aceptables, existen casos de
mínima pérdida posibles de lograr en el campo a través de la
regulación de las máquinas. Esto surge al considerar el daño
mecánico, el partido de los granos y el grado de limpieza con que
los mismos son entregados luego de su descarga.
Para realizar este análisis se extrajeron
muestras de la tolva de la cosechadora antes de la descarga y de la
tolva de transporte luego de la descarga. Cada muestra se sometió a
un análisis en laboratorio en la EEA INTA Salta, Cerrillos.
Se detalla a continuación lo observado en los
casos más representativos:
En el caso 1 de la Figura 3 se cosechó poroto
Cramberry, variedad que posee como característica intrínseca la
dehiscencia (tendencia de las vainas a abrirse). El cultivo se
encontraba acordonado una semana antes, pero estuvo sometido a la
acción de un viento desecante. Se efectuó preparación mecánica
sobre un terreno con cascotes producto de la ocurrencia de lluvias
intensas al momento del aporque de plantas.
La máquina en cuestión es una CASE 2388
"Extreme" (sistema de trilla axial). Presenta reformas
específicas para el cultivo de poroto; cuenta con turbinas de
absorción de tierra en puntos estratégicos (zona de trilla y base
de la noria de grano limpio) coladores en la base del acarreador,
sinfines engomados y cinta de descarga desde la tolva en reemplazo
del tubo sinfín tradicional.
A pesar de las condiciones del cordón y su
preparación, que pueden tener una influencia negativa sobre el
producto de cosecha, se observa un grano muy limpio, sin palos ni
tierra por las características particulares de la máquina y una
buena regulación. No se observan daños (grano partido + granos con
daño mecánico) ocasionados por la descarga a cinta.
La misma máquina presentó idéntico
comportamiento en los casos 2, 3 y 4 de la Figura 3 con otro tipo
comercial de poroto: blanco Alubia Cerrillos (0.2% de partido, 0% de
daño mecánico y 0.7% de tierra). Se refuerza el análisis de la
limpieza en el caso 5 de la Figura 3 con poroto blanco PF1, donde se
obtienen valores de 0.1 - 0.3% de terrones y 0% de materia extraña.
Una vez más se observa una buena regulación de los sistemas de
trilla, transporte y descarga (la cinta no incrementa el daño
mecánico) y la limpieza de los granos es notable.
En aquellos casos donde se emplearon máquinas
Colombo DM II sin ninguna reforma (casos 14 y 15 de la Figura 3) el
daño mecánico y el partido de los granos también es muy bajo. Se
observa que su sistema de descarga por gravedad no produce
incrementos en los daños. Los valores de terrones se encuentran
cerca de la media (0.4%) y si bien son superiores a los observados
en los casos anteriores, puede decirse que la limpieza es aceptable.
De todos los casos evaluados se puede inferir
que al descargar el poroto desde la tolva de la cosechadora con el
sistema de cinta o el sistema por vuelco de la tolva (por gravedad)
no se incrementan los daños mecánicos del grano.
Sistema de cosecha directa.
Se observó en general una tendencia creciente
de la adopción del sistema de cosecha directa y la disponibilidad
en tiempo y forma de máquinas nuevas en buen estado.
En la totalidad de los casos evaluados se
distinguen limitantes propias de las condiciones del cultivo.
Las pérdidas en precosecha se encuentran entre
0 y 42 kg/ha, con una media de 15 kg/ha.
Las pérdidas por plataforma o cabezal abarcan
de 100 a 550 kg/ha, con una media de 220 kg/ha, lo que representa el
13.5% del rendimiento promedio potencial. Las causas fundamentales
de estos valores de pérdida son:
-
El estado de madurez del cultivo (en todos
los casos pasado de 10 a 15 días) que genera altas pérdidas
por desgrane (granos sueltos)
-
El despeje reducido, que provoca el corte de
vainas que están fuera de la altura de la barra de corte.
-
La escasa altura de planta que dificulta la
acción de sostén para el corte que ejerce el molinete y su
posterior recolección por los dedos del mismo.
-
El terreno irregular y con alta presencia de
palos en superficie, producto en muchos casos de desmontes
recientes, que dificulta el copiado de la plataforma y la
recolección.
Las pérdidas por la cola de la cosechadora se
encuentran entre 0 y 184 kg/ha, con una media de 25 kg/ha, es decir
el 1.5% del rendimiento promedio potencial. No constituyen cifras
alarmantes, salvo en un caso particular que se detalla más
adelante.
La tolerancia o pérdida de referencia para las
pérdidas totales producidas por la cosechadora representa el 9 o
10% del rendimiento, según se trate de buenos o malos
rendimientos respectivamente. En los casos evaluados equivale a 146
y 163 kg/ha. Se observa que en la generalidad de los casos, la misma
es excedida solo considerando las pérdidas producidas por el
cabezal.
La velocidad de avance en todos estos casos fue
inferior a 6.5 km/hora.
Si bien se observaron pérdidas excesivas que
representan del 15 a casi el 40% del rendimiento se puede afirmar
que es factible lograr en el campo valores de 6% - 7%. Esta
situación se observó en los casos 7 y 8 de la Figura 4 con poroto
blanco y negro, respectivamente.
Ambos casos presentan limitaciones comunes a los
restantes, como las condiciones de cultivo (cultivo pasado y/o
volcado) y del terreno (presencia de palos en superficie). En cada
situación se trataba de una cosechadora axial John Deere 9750 STS
(distintas máquinas).
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Figura 4. Las
pérdidas por cabezal exceden la pérdida de referencia y
son el principal componente de las pérdidas totales por
cosechadora. Línea horizontal tolerancia de pérdidas.
Departamento San Martín, Salta.
Fuente: Godoy, A., 2006.
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Figura 5. Las
pérdidas de precosecha solo representan el 6% de las
pérdidas totales. Departamento San Martín, Salta.
Fuente: Godoy, A., 2006.
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Se tomó las máquinas de los casos 7 y 8 de la
Figura 4 como referencia, pues se trabajó prolijamente en su
regulación y se trata de cabezales de última generación. Se
realizó un contraste con el resto de los casos. Se tuvo en cuenta
si se trataba de poroto blanco o negro. Resultó lo siguiente:
Caso 8 vs. 1 y 2 (Figura 4): Poroto blanco. Se
observan elevadas pérdidas por cabezal con respecto a las
observadas en el caso 8. La diferencia puede atribuirse, en primera
instancia, al despeje reducido de las plantas presentado en los
casos 1 y 2. Particularmente estos últimos poseen los máximos
porcentajes de pérdidas por cabezal de todas las evaluaciones
realizadas, con un porcentaje del rendimiento de casi 40% (550
kg/ha) y 20% (200 kg/ha) respectivamente.
Paralelamente, al contrastar los casos 1 y 2
entre sí se observa que el primero duplica las pérdidas por
plataforma del segundo, a pesar de tratarse de máquinas semejantes,
con idéntica velocidad de avance, trabajando en el mismo lote y
técnicamente comparables. Ésto permite atribuir las pérdidas
excesivas del caso 1 a problemas en la regulación, a la pericia del
operador y a la falta de seguimiento en el lote.
Caso 7 vs. 3 y 4 (Figura 4): Poroto negro. Se
observan en los casos 3 y 4 elevadas pérdidas por cabezal que son
el único componente de las pérdidas por cosechadora (26 y 15%
respectivamente). Las pérdidas por cola son nulas. Las condiciones
en general son semejantes al caso 7, aunque en primera instancia se
puede atribuir la diferencia a la presencia de malezas.
En el caso 3 se cosechó cultivo volcado dentro
del mismo lote, lo que influyó negativamente sobre las pérdidas
por recolección. La reducción de las mismas al pasar a una zona
con cultivo erecto (caso 4) es muy marcada pues se reducen de 350
kg/ha a 180 kg/ha, prácticamente un 50%.
Caso 8 vs. 9 (Figura 4): Poroto blanco. Se
observan en el caso 9 elevadas pérdidas tanto por cabezal (54% del
total producido por la cosechadora) como por cola (46%). Se puede
atribuir la diferencia a la presencia de plantas volcadas y malezas
en primera instancia.
En detalle se observa que a pesar de tener un
buen despeje, las vainas son largas y rozan la superficie del suelo,
lo que favorece el corte de las mismas por la barra de corte (efecto
negativo de la estructura de planta).
En este caso particular se trata de una máquina
con cilindro de trilla radial convencional, con esplangas. La
acción de este tipo de cilindro (desarrollado para trillar otros
granos) provoca daño mecánico en los granos de poroto. Para
reducir el porcentaje de granos partidos y dañados, se disminuyó
la velocidad angular del cilindro a 85 rpm (2.7 metros/segundo) con
lo que se obtuvo un valor de 3.4% de grano partido. No fue posible
reducir aún más este último porcentaje.
Está demostrado que la velocidad angular del
cilindro óptima para trillar poroto se encuentra entre 5 y 9
metros/segundo, por debajo de estos límites, si bien se reduce el
daño mecánico, se incrementan las pérdidas por la cola de la
máquina en forma de vainas sin trillar. Ésto se observó en el
caso 9.
Un parámetro interesante de análisis es el
índice de alimentación, que se refiere a la cantidad de material
que la máquina puede procesar por unidad de tiempo y está
relacionado con el rendimiento del cultivo, la velocidad de avance y
el ancho de trabajo de la plataforma. Buena eficiencia de trilla se
obtiene con índices que superan los 2.7 kg/seg. Para esta
cosechadora en particular este índice es de 1.31 kg/seg, lo que
demuestra lo citado con anterioridad: la trilla se realizó con baja
eficiencia, simplemente por el empleo del sistema radial sin el
equipamiento y regulación recomendado. Se hace hincapié entonces
en la necesidad de emplear cilindro y cóncavo de dientes,
especialmente desarrollado para trillar porotos y detallado en el
Capítulo 4 del libro "Poroto: Eficiencia de Cosecha y
Postcosecha"
Finalmente en el contraste de los casos 7 y 8
(Figura 4) entre sí, se observan pérdidas por cabezal levemente
mayores en el cultivo de poroto negro. Las mismas pueden ser
atribuidas a que el cultivo se encontraba pasado más días (15
días) y con cierto grado de plantas volcadas (un 10%).
Del análisis de muestras extraídas de la tolva
de la cosechadora se puede inferir que el sistema de trilla radial
produce mayor partido y daño mecánico del grano (3.4%) que el
sistema de trilla axial, donde los valores mínimos se encuentran
entre 0.7 y 1.2%. Este último rango es determinado por las
condiciones del cultivo (fundamentalmente Hº de cosecha) y la
regulación de las máquinas (velocidad del rotor).
Las evaluaciones realizadas en las máquinas que
poseían sinfín de descarga permiten distinguir que el daño
mecánico se incrementa entre el 0.2 y 0.8% al emplear este sistema.
En cuanto a la presencia de materias extrañas,
fundamentalmente terrones y palos, se observa que es factible en el
campo la obtención de un producto completamente limpio (0%) con la
cosecha directa. Ésto es debido a que la cosechadoras trabajan
vacías (sin sobrecargas) en el cultivo de poroto.
Aún así se observan casos en los que se llega
hasta un 4% de palos, variación que se atribuye a la regulación de
la cosechadora.
El resultado más interesante surge de
contraponer el nivel de limpieza del grano que presentan ambos
sistemas de cosecha: convencional y directa. Las máquinas en trilla
directa entregan el grano más limpio que las empleadas en trilla
convencional, 0.08% de terrones frente a 0.4%, respectivamente.
Resumen
Dentro de los casos evaluados, al efectuar la
cosecha de poroto con el sistema convencional el mayor porcentaje de
pérdidas se produce durante la preparación, donde los mismos
varían si se trata de una preparación semi-mecanizada (6% del
rendimiento potencial promedio) o totalmente mecanizada (9.5% del
rendimiento). Traducido en kg/ha se pierden en promedio 100 kg/ha
(de 25 a 142 kg/ha) al arrancar con arrancadora y engavillar y
acordonar manualmente, y 162 kg/ha (de 38 a 218 kg/ha) al arrancar y
acordonar mecánicamente.
Cuando se realiza la recolección tardía del
cordón, es decir si se produce una demora en entrar con la
cosechadora al lote (entre 2 y 45 días) se pierden antes de la
recolección entre 3 y 48 kg/ha, en promedio 23 kg/ha.
Efectuar una tarea de "repaso" luego
del empleo de la arrancadora y del armado del cordón (manual o
mecánicamente) reduce las pérdidas un 73%.
La recolección y trilla del cordón genera
pérdidas que se encuentran entre 2 y 47 kg/ha, con una media de 22
kg/ha (1.3% del rendimiento). Si se consideran las pérdidas de
referencia, se observa que las mismas no son superadas.
Las pérdidas totales ascienden a 193 kg/ha en
promedio, es decir 12% del rendimiento potencial.
Al considerar las distintas tolerancias para
cada etapa del proceso de cosecha convencional surge que la
preparación constituye el aspecto fundamental de pérdida y sobre
el cual es preciso trabajar y efectuar los ajustes necesarios.
Los valores de daño mecánico producidos por la
cosechadora son en general bajos y es factible llegar a 0.2% en
grano partido y a 0% en granos dañados. Los sistemas de descarga
por cinta y gravedad no incrementan dichos valores. Se obtienen
granos limpios llegando a 0.1 – 0.3% de terrones y 0% de materia
extraña (palos).
En los casos observados con empleo de cosecha
directa las pérdidas generadas por la plataforma se encuentran
entre 100 y 550 kg/ha, con una media de 220 kg/ha (13,5% del
rendimiento promedio potencial). Por la cola se pierden de 0 a 184
kg/ha, en promedio 25 kg//ha (1.5% del rendimiento). Las pérdidas
totales por cosechadora alcanzan un promedio de 245 kg/ha (15% del
rendimiento promedio potencial).
Las pérdidas producidas previamente a la
recolección del cultivo (precosecha) se encuentran entre 0 y 42
kg/ha, con una media de 15 kg/ha.
Al considerar la tolerancia de pérdidas totales
surge que dicho valor es superado por las pérdidas por plataforma,
que representa el principal problema de este sistema de cosecha y
sobre el cual deben centrarse todos los esfuerzos.
En cuanto al daño mecánico de los granos, con
sistemas de trilla axial se logran valores mínimos (0.7% - 1.2%)
mientras que con sistemas de trilla radial se llega a 3.4%.
Se produce un incremento del 0.2 al 0.8% en el
daño mecánico y el partido al descargar con sinfín. La limpieza
es variable según la regulación de los equipos ya que se observan
casos con 4% de palos y terrones, y casos con grano completamente
limpio (0%).
Los casos evaluados muestran que las máquinas
empleadas en trilla directa entregan el grano más limpio que
aquellas utilizadas en el sistema convencional de cosecha, 0.08% de
terrones vs. 0.4%, respectivamente.
Estimación de pérdidas a nivel regional.
De acuerdo con los rendimientos promedio
históricos del área de producción de poroto compuesta por Salta y
Jujuy, que corresponden a 1200 kg/ha y con la superficie total
cultivada de 279120 has, se estima la producción cosechada de
poroto en 334.944 toneladas para la campaña 2005/2006
Recomendaciones.
-
Efectuar una preparación correcta del terreno
de cultivo: para la cosecha convencional los camellones deben
estar bien conformados, para la cosecha directa no se debe aporcar
(terrenos uniformes y libres de palos y cascotes)
-
Seleccionar la variedad apropiada para el
sistema de cosecha elegido. Este punto es relevante en la
recolección directa, donde el ideotipo de planta presenta: vainas
con buen despeje (altura de inserción) indehiscentes, de 6-8 cm
de longitud, maduración concentrada y uniforme, desarrollo
erecto, ramificación compacta, resistencia al vuelco y una altura
de planta superior a 50 cm.
-
Iniciar la cosecha en el momento oportuno, sin
demora. En cosecha directa es preferible comenzar la trilla con el
cultivo anticipado (16 - 18% de humedad del grano) de manera de
terminar el lote con la humedad apropiada. La alternativa ideal
para reducir las pérdidas por demora es planificar la cosecha.
-
Realizar mantenimiento y regulación
apropiados de los equipos: emplear cuchillas en buen estado,
separadores adecuados, reponer los dedos del recolector, revisar
las mangueras del hidráulico, etc.
-
Armar el cordón en el momento oportuno, con
la humedad apropiada del cultivo y efectuar su manipuleo en horas
de mayor humedad ambiente y menor insolación. Ésto es válido
tanto para el acordonado manual como mecanizado.
-
Efectuar repaso en aquellos casos donde se
observan plantas sin arrancar luego de conformado el cordón.
-
Efectuar una pista de cosecha libre de
cascotes y palos para depositar sobre ella el cordón.
-
Confeccionar un cordón continuo.
-
Incorporar un motor hidráulico al recolector
de la cosechadora para variar la velocidad del mismo en función
de la velocidad de avance es sencillo y factible y genera buenos
resultados.
-
Efectuar la trilla con las vueltas apropiadas
del cilindro trillador.
-
Si se emplean sistemas de trilla radial,
utilizar cilindro y cóncavo a dientes.
-
En la plataforma empleada para cosecha directa
incorporar levantamieses para cultivos de escaso desarrollo y
paletas de goma en los dientes del molinete.
-
Emplear una velocidad de avance adecuada a las
condiciones imperantes. En cosecha directa se obtiene buen
desempeño de las máquinas con valores inferiores a los 6,5
km/hora.
-
Efectuar un control de malezas más estricto
si la recolección del cultivo se realiza de manera directa y en
especial si se trata de poroto blanco.
-
Incorporar a la cosechadora dispositivos de
extracción y colado de tierra.
-
Reemplazar sistemas de descarga a sinfín por
cintas.
-
Destinar una persona al control de la cosecha
que efectúe un monitoreo constante.
Autor: 1Godoy, A.
1INTA PRECOP Salta. INTA Salta. Ruta Nac. 68 - Km 172 -
CP(4403) Cerrillos - Salta, Argentina. aigodoy@correo.inta.gov.ar
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