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Mark Hanna, Department of
Agricultural and Biosystems Engineering
Traducido por: Nestor Gonzales (PRECOP Pergamino) y José Peiretti (PRECOP
Manfredi).
Introducción
Casi todos los años el clima adverso
y las condiciones de cosecha dan lugar a maíz volcado en algunos
campos en el estado de Iowa. Las causas del vuelco pueden ser
tormentas de viento, putrefacción del tallo u otra enfermedad, la
actividad de gusanos del suelo, o una combinación de éstas. En
cualquier caso, es una situación de frustración. Los operadores de
la cosechadora deben aceptar que la cosecha no es siempre igual en
estas áreas y reconocer que será requerido tiempo adicional.
Se debe hacer un análisis cuidadoso de la
situación antes de cosecha. ¿Cuántas hectáreas se volcaron?
¿Cuán severo es el vuelco? ¿Qué porcentaje de hectáreas totales
que deben ser cosechados representa esto? ¿Son adecuadas la
disponibilidad del equipo y mano de obra para manejar la situación?
Cada situación es única y los operadores de cosechadoras deberán
responder según las condiciones. Generalmente, los maíces volcados
deben ser cosechados primero cuando estén listos, para evitar el
vuelco creciente por el desarrollo adicional de la enfermedad del
tallo o las tormentas del viento.
Para evaluar los cambios y regulaciones posibles
que pueden mejorar la eficiencia de la cosechadora, es importante
medir pérdidas en el campo detrás de la cosechadora. Las espigas
que pasan debajo del cabezal de la cosechadora y no son recolectadas
por las cadenas alzadoras y llevadas a los rolos espigadores, son la
fuente más común de pérdida de la máquina en maíz volcado. Cada
espiga de ¾ de libra (340,5 g) encontrada en un centésimo de acre
equivale a una pérdida de un bushel de maíz por acre
(aproximadamente 0,40 has).
Por ejemplo, un operador que usa un cabezal de
ocho surcos, a 30 pulgadas (20 pies de ancho) debería evaluar un
área de 21 pies de largo y 8 surcos de ancho después del paso de
la cosechadora (el área igual a 435.6 pies cuadrados
(aproximadamente 40,46873 m2) o sea 1/100 de un acre).
Encontrar cinco espigas del tamaño ¾ de libra igualaría una
pérdida de 5 bushel por acre.
Si las pérdidas son excesivas, evalúe un área
similar sin cosechar antes de paso de la cosechadora recogiendo las
espigas caídas ya en el suelo y no unidas a los tallos. Estas son
las pérdidas de precosecha que serían poco probables de ser
tomadas por el cabezal sin importar el ajuste. Golpear con el pie
empujando el rastrojo, puede ayudar a encontrar las espigas caídas
ocultas por los tallos y las hojas.
Disminuir la velocidad de avance de la
cosechadora puede reducir la cantidad de espigas caídas. Cosechar
"a contrapelo" (Ej: cosechar hacia el oeste en tallos
inclinados hacia el este) también puede reducir pérdidas. Evalúe
las mejoras en las regulaciones midiendo pérdidas. Cerciórese de
que las gomas que retienen las espigas en el cabezal del maíz
estén en buenas condiciones. Mantenga los puntones tan bajos como
sea posible para levantar efectivamente las espigas caídas. Las
cadenas alzadoras deberían ser más agresivas. Cierre las chapas
cubre rolos en caso que las espigas sean mordidas por los rolos.
Si son muchos los acres de maíz seriamente
volcados y el período de cosecha es corto, considere el instalar un
molinete de horquillas en el cabezal del maíz u otros accesorios
como divisores o levanta mieses. Varios fabricantes disponen de
molinetes que se pueden montar sobre el cabezal maicero para ayudar
a levantar y a dirigir los tallos.
Averigüe la disponibilidad a través de
distribuidores o por Internet. Aunque el molinete no disminuya las
pérdidas, puede permitir una mayor velocidad de avance de la
cosechadora con pérdidas similares, permitiendo una cosecha
oportuna. Los divisores elevados montados en cada lado del cabezal
son una importante ayuda para levantar plantas con espigas, que de
otra manera pueden perderse.
Una actitud correcta es lo más importante para
una cosecha acertada y segura. Reconozca que la cosecha no es una
ocupación rutinaria, que serán requeridos más tiempo y esfuerzo
en lotes con el cultivo volcado. No considere temas inherentes a la
seguridad en la operación de la cosechadora como una pérdida de su
tiempo durante cosecha. Los rolos espigadores giran aproximadamente
a 12 pies por segundo, mucho más rápido que el tiempo de la
reacción humana para soltar un tallo atorado.
No intente desatorar tallos en el cabezal sin
desembragar el cabezal y parar el motor de la cosechadora. Quite la
llave de arranque si ocasionalmente hay otra persona en la cabina de
la cosechadora. Tómese el tiempo necesario para hacer una cosecha
segura y eficiente. Apurar el trabajo prematuramente, antes que
cualquier contingencia climática adversa ocurra, puede ser
contraproducente.
Este artículo apareció originalmente en las
páginas 225-226 del IC-496 (24) -- Edición del 18 de septiembre de
2006.
Autores: Mark Hanna, Department of
Agricultural and Biosystems Engineering
Traducido por: Nestor Gonzales (PRECOP Pergamino) y José Peiretti (PRECOP
Manfredi).
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